Carlos Andrés Pérez no le podía quedar mal a su región andina, menos a su natal terruño tachirense, por eso no titubeó al momento de respaldar el decreto número 1630, firmado por el presidente saliente Rafael Caldera, que dejó legalmente a disposición del gobierno entrante la tarea de echar las bases de lo que sería, en poco tiempo, un centro de estudios prestigioso, cuyo objetivo esencial era, desde entonces, apuntalar el desarrollo de toda la zona andina. En el marco de su primera campaña electoral, cada vez que el entonces aspirante presidencial visitaba San Cristóbal, era abordado por los ciudadanos Ramón J. Velázquez, Miguel Nieto, Ernesto Santander, Luis Gómez, Lorenzo Monroy, Guillermo Márquez, Carlos García, Luis Martín Suárez y Juan Galeazzy, quiénes se desbordaban en argumentos que justificaban lo que era un clamor popular: una universidad para el Táchira.
Read More