Hasta en 60 dólares revenden la gasolina en Maturín

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En la capital de Monagas, Maturín, los conductores denunciaron a El Pitazo que la gasolina se revende en dólares y que el precio varía dependiendo de la cantidad de litros que solicita la persona. A través de contactos telefónicos hechos entre el jueves 16 y el lunes 20 de abril, se conoció que 40 litros de combustible cuestan 60 dólares.

Los choferes consultados para esta nota coincidieron en que las irregularidades ocurren en los surtidores de las avenidas Raúl Leoni, sentido Sur, y en la Bella Vista, hacia la zona Oeste, entre las tres de la madrugada y las doce del mediodía, hora en la que ya no se observan colas para cargar con hidrocarburo.

“Por veinte litros piden treinta dólares, un monto que ya aumentó porque la semana pasada estaba en diez dólares menos. El combustible se ofrece de forma clandestina en las estaciones de servicio que están abiertas para el personal priorizado y por lo general son los mismos custodios de las gasolineras quienes la ofrecen”, precisó un taxista, quien prefirió resguardar su identidad para evitar represalias gubernamentales en su contra.

El conductor mantiene a sus dos hijas y a su esposa, quien dejó de trabajar en una tienda de ropas en el centro de Maturín cuando comenzó la cuarentena social por el coronavirus. Sus ingresos bajaron significativamente, no reciben el bono económico anunciado por el gobernante Nicolás Maduro y por eso compra gasolina revendida. “A los taxistas que no estamos agremiados no nos dan salvoconducto así que toca resolver. Lo que me parece injusto es que el pueblo abuse del propio pueblo”, manifestó.

Aunque sabe que contribuye con un delito, argumenta que lo hace por necesidad para que sus hijas no pasen hambre. “En mi casa se aprendió de la crisis de hace cuatro años y por eso compramos comida para almacenar, pero no es el caso de la carne y del pollo que están caros. Por ejemplo, la carne ya está en quinientos mil bolívares”, indicó.

Diego Parra, conductor particular, se quejó de la falta de apoyo para quienes no pertenecen a ningún sector priorizado. Su edad es 60 años y vive con su esposa, pues su única hija migró hace dos años a Argentina, donde también cumple cuarentena. La última remesa que recibió fue hace un mes, con la pensión repone lo que se acaba, pero al no usar transporte público se le dificultan las compras.

Con información de El Pitazo

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