La polémica por la boda de Britney Spears y Sam Asghari
A seis meses de recuperar su libertad, Britney Spears no perdió el tiempo y llegó hasta el altar con Sam Asghari, en una ceremonia íntima donde no faltaron las polémicas.
Tras cinco años y nueve meses de compromiso, la estrella pop dio el sí por tercera vez el pasado 9 de junio, en su casa de Los Ángeles, California.
A la boda acudieron menos de 100 personas, entre los que se encontraban su hermano Bryan y otros allegados como Donatella Versace, Madonna, Selena Gómez, Drew Barrymore y Paris Hilton.
Como era de esperarse los grandes ausentes fueron los familiares de la cantante, incluida su hermana Jamie Lynn. Tampoco asistieron sus hijos con Kevin Federline, pero enviaron mensajes de felicitaciones a través del abogado de su padre, según la revista Hola!
Poco antes de que la princesa del pop caminara hacia el altar al ritmo de Can’t Help Falling in Love, de Elvis Presley, su primer exesposo Jason Alexander, irrumpió en su casa para impedir el evento y grabó un live de su intromisión.
El ex de la cantante aseguró que su única misión era arruinar el matrimonio, pero sus planes fueron frustrados por el personal de sguridad, quien llamó a la policía y fue detenido por «allanamiento de morada, vandalismo y dos cargos de agresión», recogió TMZ.
Aunque la artista no compartió otros detalles del evento en redes sociales, se conoció que lució un vestido de novia Versace y revivió el polémico beso con Madonna 19 años después, destacó Vanitatis.
Se trata de la tercera unión que celebró Spears, luego de casarse con Kevin Federline, con quien estuvo entre 2004 y 2007. Anteriormente, contrajo matrimonio con Jason Alexander en Las Vegas, pero la boda se anuló 55 horas después.
Con información de Caraota Digital


