El caracol africano no es nada nuevo en nosotros
El caracol africano tiene su aparición en las Américas desde el año 2012 cuando fue detectado en los municipios Zamora y Tocópero, sostuvo el epidemiologo Francisco Leal ex-director de esta dirección a nivel regional, afirmando que este fenómeno fue tratado en su momento con las direcciones de ambiente regional y nacional, y además con la dirección de epidemiología, detectándose su hábitat principal en lugares húmedos donde abunda materia orgánica en descomposición, producto de desechos de origen fecal, de allí la importancia de mantener total condiciones de higiene para evitar su origen y su propagación.
Lo recomendable es evitar tocarlo y en caso de hacerlo lavarse las manos inmediatamente, indicándole a los niños el cuidado de no tocarlos, este caracol tiene una longitud de 15 a 20 centímetros lo cual lo hace perfectamente distinguible, para evitar la cadena de contagios.
Una manera de combatirlos es con una mezcla de agua con sal por partes iguales y luego después de muertos enterrarlos para evitar su propagación de contagios, las abundantes lluvias traen consigo mucha agua y esto produce el desbordamiento de cloacas y el agua contaminada es el ambiente propicio para el caracol africano, así, pues no hay que temerle al caracol africano, solo hay que tomar las medidas de prevención necesarias. para evitar enfermedades en caso de estar enfermo, dijo el Doctor Leal.
Magaly Hassan
CNP 14356


