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Difícil acceso al combustible tiene en jaque al sector transporte en Anzoátegui

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La dificultades para acceder al combustible (gasolina o gasoil) tienen entre la espada y la pared al sector transporte del estado Anzoátegui.

A pesar de que aún hay cuatro estaciones de servicio (E/S) destinadas para este gremio en la zona norte, los propios trabajadores del volante señalan que no pueden surtir sus unidades todos los días ni comprar la cantidad que deseen.

Esta situación ha provocado que muchos profesionales del volante hayan parado sus unidades desde hace tiempo, otros se hayan  cerca de tomar esa decisión también y, aunque el panorama luce complicado, aún hay un porcentaje de conductores que intenta surfear la crisis trabajando menos horas al día o simplemente adquiriendo combustible a precio internacional, lo cual disminuye significativamente sus ganancias.

“En mi caso me permiten echar tres veces a la semana, pero sólo me dan acceso a 70 litros cada vez que vengo. Eso me alcanza para dar cuatro vueltas. ¿Qué hago yo? Doy dos vueltas en la mañana, luego una en la tarde y dejo de dar otra para poder venir otra vez cuando me toque surtir en la bomba. Realmente necesito 120 litros de gasolina diario para poder dar seis vueltas diarias, como hacía antes”, contó el conductor Johan Level, quien presta servicio hacia Las Carmelita, zona rural del municipio Juan Antonio Sotillo.

Level es uno de los choferes que están anotados en la lista de transportistas que reciben combustible a precio subsidiado en la E/S Vidoño, la cual se encuentra situada frente al Complejo Polideportivo Simón Bolívar.

Organización

Según información suministrada por el Sindicato Único de Trabajadores del Transporte del estado Anzoátegui (Sutta), en la citada bomba tienen acceso al combustible los profesionales del volante que prestan servicio en El Rincón, San Diego, Las Carmelitas y Vidoño, entre otras comunidades de la zona de expansión de la jurisdicción porteña.

En el caso de la E/S Copa, los choferes asignados son los de las líneas del casco central y zona alta de Puerto La Cruz, así como los que hacen vida en Guanta.

En la E/S Las Garzas surten sus unidades los que laboran en el centro de Barcelona, Los Tronconales y Lechería, mientras que los que prestan servicio de traslado de pasajeros en el sur del municipio Simón Bolívar (Mesones, Cruz Verde, La Orquídea y La Ponderosa, entre otros) acceden al producto bajo la modalidad subsidiada en la bomba de Los Potocos.

Según afirmaron transportistas consultados, los presidentes de líneas, junto con los sindicatos que hacen vida en la entidad, se ponen de acuerdo con los encargados de las estaciones de servicio para organizar los días en que les corresponde surtir combustible a cada conductor.

Detallaron que dependiendo de la bomba algunos tienen acceso al producto diariamente, otros interdiario y otro grupo cada dos o tres días.

“Quiero denunciar por la calle del medio que hay presidentes de línea que están desvirtuando el deber ser. No es posible que por problemas de conducta en una línea, el presidente de esa organización se tome la atribución de suspenderle el suministro de gasolina al trabajador. No sólo le está privando el derecho el trabajo, sino también el derecho a comer y llevar sustento a su familia. El Órgano Superior de Transporte debe tomar las medidas correspondientes, esto no puede continuar de esta manera”.

Lorenzo Rodríguez
Presidente del Sutta

Los choferes entrevistados para este reportaje hicieron énfasis en que la cantidad de combustible que les permiten adquirir varía constantemente: entre 20 y 100 litros, dependiendo del tamaño de la unidad.

“A mí me permiten echar 40 litros nada más y dos veces a la semana. Yo uso 20 litros diarios para trabajar de 5:00 am a 2:00 pm, son como cuatro vueltas. Pero yo creo que deberían darnos al menos 50 litros y permitir que vengamos tres veces a la semana, porque yo no trabajo los siete días de la semana”, opinó el transportista Adrián Moslaga, quien labora con su carro de cinco puesto en la línea de Tronconal III.

Su colega, Juan Rangel, quien presta servicio en la ruta Barcelona-Puerto La Cruz, a través de la avenida Intercomunal Jorge Rodríguez, manifestó que en la E/S Los Potocos le dan acceso al producto “un día sí, un día no”, no obstante, a veces hay alteraciones en la dinámica.

“Lo normal es que echen 100 litros de gasoil a los buses grandes y 80 litros a los pequeños, en el caso de los buses a gasolina les echan 80 litros. Pero esto no siempre se cumple, a veces hay que esperar hasta dos días e incluso hacen recortes del litraje por cualquier circunstancia, que si no vino completo el combustible (…) Eso que nos dan, nos alcanza para trabajar un solo día, por eso muchos choferes se han visto en la obligación de pagar a precio internacional y eso ha llevado al recorte de la ganancia. Otros están trabajando menos días y también hay quienes sólo cargan pasajeros en la mañana cuando es la hora pico y guardan combustible para trabajar en la hora pico del siguiente día, y así recogen algo de dinero cada día. Si esto sigue así en cualquier momento explotará la situación y podríamos vivir lo de hace algunos años cuando desaparecieron las unidades y empezaron a salir las perreras. Ante esta situación, ya hay muchos vendiendo sus unidades, incluso nosotros (su familia) ya pusimos el autobús en venta porque no es rentable. El transporte público en Anzoátegui está en riesgo”, alertó Rangel.

En la zona norte hay cuatro estaciones de servicio destinadas para sector transporte / Foto: Arturo Ramírez

Posición gremial

A juicio del presidente del Sutta, Lorenzo Rodríguez, el Estado debe buscar una metodología distinta en lugar de implementar esta política de subsidio del combustible.

Insistió en que se debe establecer el precio del producto a $0,50 por litro y dolarizar, tanto el pasaje como los salarios en el país, para que los usuarios tengan la capacidad de cubrir el gasto de este servicio.

“Lo de Presidente obrero le queda muy grande (a Nicolás Maduro) y eso que viene del sector transporte. El debería solucionar el problema de los transportistas del país. Esta experiencia del subsidio al final lo que ha provocado es que el transportista subsidie al pueblo”, resaltó.

El dirigente gremial recordó que anteriormente, cuando no había fallas en la distribución de gasolina y gasoil, los transportistas solían trabajar 24 días al mes, mientras que ahora sólo logran hacerlo ocho días mensuales.

“Yo estoy pensando en irme del país si el 28 de julio vuelve a ganar Maduro. Esto es frustrante lo que estamos viviendo. Yo compro gasolina ´bachaqueada´ en 20 dólares y me dan 60 litros para poder seguir trabajando, pero eso no es nada rentable con un pasaje a 25 bolívares. Eso no da”.

Armando Medina
Transportista

“Se trabaja un día sí y tres días tiene que dejar de trabajar, hasta que le toque surtir. Algunos compran gasolina internacional para seguir laborando, más del 50% de los transportistas a nivel nacional están prestando el servicio con gasolina dolarizada. No sé qué llevan para su casa, porque mientras el transportista cobra en bolívares, cuando va a la venta de repuestos o cualquier abasto compra los insumos en dólares. La realidad es que el transportista está en el fondo del abismo, está en riesgo a nivel nacional. El que está prestando servicio ahorita lo está haciendo por el mero hecho de la necesidad de buscar algo qué comer, pero no es negocio”, finalizó.

Opinión de los usuarios

Al ser consultados sobre este tema, algunos usuarios coincidieron en que no sólo los transportistas sino cualquiera que posea un vehículo debería tener acceso libre al combustible en cualquier estación de servicio del estado.

No obstante, expresaron que hasta que no haya un aumento significativo en los salarios no se deberían aplicar ajustes de las tarifas del servicio, ni mucho menos establecerlas en dólares.

“Pagar 25 bolívares en carritos es una tortura para mí, porque si saco la cuenta semanal yo gasto 250 bolívares para ir y venir de mi trabajo. Es decir, que el gasto mensual es de 1.000 bolívares. Estamos hablando de más de 20 dólares que fácilmente los pudiera gastar en comida para mi casa. Por eso hasta me limito de salir los domingos porque en esos días aumentan el pasaje. Obviamente en autobús el gasto es menor, pero igual es difícil”, mencionó el ingeniero Fran Ramírez.

Mientras que la técnico superior universitario en Seguridad Industrial, Andrea Brito, quien reside en Colinas de Valle Verde, en Puerto La Cruz, afirmó que el gasto en pasaje la obligó a renunciar a un trabajo que tenía en una empresa reconocida, ubicada en la vía a Naricual.

“Un autobús necesita 2 mil litros mensuales para trabajar 25 días al mes, como antes, mientras que los carritos, usando 40 litros diarios, necesitaría unos 1.000 litros al mes. Ya con esos números se puede ver el déficit de lo que a uno le dan de manera subsidiada para 30 días. Todo el mundo está trabajando a media máquina. Y a eso hay que añadirle que hay personas, por ejemplo, que viven en Tronconal II, que caminan hasta Tronconal III para agarrar autobús, ya que no tienen para pagar todos los días carritos. Eso también está afectando en el caso de los que tienen carritos. Es decir, no sólo se ven perjudicados por el tema de la gasolina, sino por la merma de usuarios”.

Juan Rangel
Transportista

“Como tenía que agarrar tres autobuses para ir y tres para regresar, tuve que renunciar. Es demasiado el gasto y los sueldos en Venezuela, en casi todas las empresas, son bajos. Eso sin contar que no ha habido aumento de salario desde hace dos años. Yo entiendo que muchos transportistas están comprando gasolina a precio internacional para poder trabajar, pero si aumentan más las tarifas o si las ponen en dólares, casi nadie podrá agarrar transporte público”, expresó.

Lo cierto es que las dificultades para acceder al combustible mantienen en jaque al sector transporte de la entidad oriental. ¿Qué pasará en los próximos días? ¿Desaparecerá el transporte? ¿Todo se arreglará? Habrá que esperar…

Con información de El Tiempo