Opinión

Desde la Península de la Amistad: La tranquilidad es oro 

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   En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, una frase del novelista estadounidense, Fredrick Barthelme, él afirma: «Lo que había sido tranquilo y pasible, ahora era silencioso y vacío». Realmente, me acojo a esta frase, porque particularmente, me acerca a una idea sobre la tranquilidad, como el lugar donde podemos encontrar comodidad y reflexión.
Así que, sin más preámbulo, la frase: «LA TRANQUILIDAD ES ORO», significa que la paz interior y la calma, son sumamente valiosas e incluso, si se quiere, más que las posiciones materiales. En un lenguaje llano pudiésemos decir, que la tranquilidad es un bien preciado que uno debe proteger, porque es esencial para el bienestar, la armonía y la capacidad de pensar con imperturbabilidad lucidez para tomar decisiones. Además, la tranquilidad, de verdad, es oro, porque es una cualidad que no se puede comprar ni negociar, y su posesión es una responsabilidad personal, que permite una reflexión más profunda y la toma de decisiones sensata, en lugar de impulsivas.
Según los estoicos, la tranquilidad se alcanza a través de la «ataraxia», un estado de serenidad mental y calma que se logra aceptando lo que no se puede controlar y enfocándose en la virtud y la razón. Esto implica centrarse en lo que está dentro de nuestro control (pensamientos y acciones) en lugar de lo externo (riquezas, opiniones ajenas), y responder a los eventos con calma y lógica, en vez, de con impulsos emocionales. 

Una de las claves, para alcanzar la tranquilidad estoica, es la dicotomía del control: la cual consiste en diferenciar entre lo que podemos controlar (nuestras decisiones, juicios e intenciones) y lo que no podemos controlar (eventos externos y acciones de otros). De modo, que la tranquilidad, se consigue dirigiendo nuestra energía solo hacia lo que está bajo nuestro poder.
Por otro lado, los estoicos enfatizaban la importancia del momento actual, argumentando que la ansiedad y el lamento por el pasado o el futuro son ilusiones que nos roban la paz… De manera, que la verdadera tranquilidad se encuentra al vivir con plenitud y conciencia en el ahora.
En resumen, la verdadera felicidad (eudaimonía), se alcanza mediante la práctica de la virtud (sabiduría, justicia, valentía, disciplina), no a través de placeres externos o posesiones materiales. 

Para finalizar, el mismo hecho, de que «la tranquilidad es oro», esta frase radica en que ella, es una consecuencia de vivir una vida virtuosa, armónica y en paz con los demás, pero sobre todo, con uno mismo. 
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
Por Fredis Villanueva