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Amazon estrena una IA que ahorrará muchos disgustos a los usuarios

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No hay nada más frustrante que esperar con ilusión y ansias a que te llegue un pedido de Amazon, y al abrir el paquete descubrir que el producto está roto, es de otro color, o te han enviado un artículo completamente distinto al que pediste. Project P.I., la nueva IA generativa de Amazon, nos va a ahorrar este tipo de disgustos.

Amazon lleva tiempo integrando la inteligencia artificial en su cadena de preparación de pedidos. Vende millones de productos al día, y la IA ayuda a acelerar procesos o reducir fallos, lo que supone que los pedidos lleguen más rápido y con menos fallos al cliente.

La nueva IA generativa de Amazon se llama Project P.I., es decir, Proyecto Investigador Privado. La razón es que esta inteligencia artificial actúa como un auténtico detective privado, con el objetivo de encontrar productos defectuosos, antes de que se envíen al cliente.

Project P.I., la nueva IA detective de Amazon

Project P.I. usa una combinación de cámara con reconocimiento de imágenes e inteligencia artificial generativa, para analizar miles de productos al día, antes de enviarlos al cliente.

Cuando se prepara un pedido, un operario o un robot introduce uno o varios productos en la caja. Esta caja pasa por un túnel en una cinta transportadora, para ser empaquetada y enviada.

El problema es que, a veces, por un descuido o por la propia manipulación, se introduce en la caja un producto roto, o equivocado. Esto produce frustración en el cliente, además de gastos económicos y medioambientales, debido al transporte de la devolución. Aquí es donde entra Project P.I.

Project P.I. trabaja en el túnel por donde pasan las cajas abiertas, antes de ser empaquetadas. Es capaz de detectar cuándo un producto está roto, pero también si es de la talla o el color equivocado, si una bolsa de comida para perros se ha roto, o si un libro tiene la pasta doblada o las esquinas abolladas, por ejemplo.

Si encuentra un error de este tipo, avisa a un operario para que sustituya el producto, antes de que se empaquete. Este trabajador humano de Amazon es el que decidirá si el artículo es aprovechable para venderlo como reacondicionado, o bien ya no sirve para la venta, con lo que se puede donar, o directamente desechar.

Project P.I. ya funciona en varios centros de distribución de Amazon en Estados Unidos, y se irá expandiendo progresivamente. Amazon ya está ahorrando dinero, al mismo tiempo que se reducen los clientes frustrados, y la contaminación del medio ambiente.

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