Alicia Silverstone recordó el bullying que sufrió por ‘Batman y Robin’

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Y aunque finalmente la secuela de Joel Schumacher resultó ser un fracaso, muchas críticas no se centraron tanto en las decisiones creativas del director como en el físico de la actriz veinteañera –llegando una apodarla “Fatgirl”. Hoy, 23 años después de aquel triste ensañamiento mediático, la actriz ha grabado aquel “vergüenza corporal” o humillación corporal que sufrió al comienzo de su carrera.

“Se burlaban de mi cuerpo cuando era más joven”, dice Silverstone en una reciente entrevista con The Guardian. “Era hiriente, pero yo sabía que estaban equivocados. No estaba confundida. Sabía que no estaba bien burlar la forma del cuerpo de alguien, no me parece algo que se pueda hacer un ser humano”.

La actriz de 43 años, a la que hace un par de años vimos en la serie American Woman y el año pasado en la terrorífica The Lodge, soportó ser apodada “Fatgirl” por los tabloides y otros medios amarillistas llegando a presenciar cómo los paparazzi se lo gritaban al fotografiarla, e incluso estoy preguntando sobre su talla de sujetador en mitad de una entrevista.

“Definitivamente aquella no fue mi experiencia de cine favorita”, además “hubo circunstancias profesionales que eran menos que favorables en cuanto a cómo se desarrollaban las cosas”.

“Sí, no, me puse en plan guerrera, pero fácilmente podría decir y marcharme: Ok, ya sé por dónde va eso y él terminó. No voy a acercarme ahí de nuevo”.

Experiencia brutal

Y es que la experiencia de altibajos que vivió Alicia fue brutal. Corría el año 1995 y, de la noche a la mañana, se había convertido en la nueva chica de moda en Hollywood gracias al papel de niña mimada pero de buen corazón en Clueless (Fuera de onda). “Estaba tan abrumada por ser famosa porque era una niña muy joven y nunca fue realmente mi intención”, explica al periódico.

Cuenta que se sentía aislada en Hollywood dado que no tenía amigos en la industria, pero las ofertas le llovían. Y así llegó Schumacher con el papel de Batgirl y un salario de 1.5 millones de dólares (había cobrado $250.000 por Clueless).

Aunque Silverstone confiesa que dejó de “amar la interpretación durante mucho tiempo” tras su trabajo en la película de Batman, desde entonces ha vuelto a descubrir su pasión y actualmente podemos verla en la comedia Bad Therapy -estrenada digitalmente el pasado 17 de abril- y próximamente en la serie-reboot de El club de las niñeras de Netflix.al

Activista ambiental

La actriz, escritora (tiene un libro de cocina vegana) y activista por los derechos animales también expresó su visión de la crisis del coronavirus, que ha obligado a interrumpir sus próximos proyectos cinematográficos –Valley Girl y The Pleasure of Your Presence. Y es que Silverstone está empleando su tiempo durante el confinamiento para concienciar sobre iniciativas de ayuda a quienes combaten el virus en primera línea.

“Soy activista, así que estoy acostumbrado a sufrir con respecto a lo que está sucediendo en el mundo con el clima, ya mirar de frente a los abusos que se cometen”, asegura. “Esto es muy surrealista y diferente, pero al mismo tiempo, llevo 25 años lidiando con ello”.

De todos modos, ya pesar de que no ha vuelto a disfrutar del éxito de la misma manera que en sus inicios, Alicia sigue feliz haciendo lo que le apasiona. Tras casi 30 años trabajando como actriz sentencia que “sigue amando” su profesión y que “quiere seguir haciendo teatro hasta que muera”.

Con información de Panorama

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