Marco Rubio habló sobre las elecciones en Venezuela y puso una fecha sobre la mesa
El secretario de Estado de EEUU, Marco Rubio, aseguró este jueves 5 de noviembre que las elecciones presidenciales en Venezuela deberían celebrarse “idealmente” en 2027, pero condicionó ese escenario a una serie de reformas institucionales, políticas y económicas que permitan garantizar una transición democrática.
Durante una entrevista concedida a The New York Times en la Casa Blanca, Rubio explicó que Washington trabaja para facilitar el retorno de la democracia al país, aunque evitó garantizar que los venezolanos acudirán a las urnas antes de que Donald Trump concluya su mandato presidencial, previsto para enero de 2029.
“Creo que la gente estará contenta con el resultado y la trayectoria que está tomando”, declaró el jefe de la diplomacia estadounidense al referirse a los planes para organizar elecciones democráticas, después de los cuestionados comicios presidenciales de julio de 2024, cuando el chavismo proclamó vencedor a Nicolás Maduro pese a las pruebas de una victoria opositora.
Para Rubio, una de las condiciones fundamentales consiste en renovar el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) y el Consejo Nacional Electoral (CNE). El funcionario expresó su expectativa de que las conversaciones auspiciadas por EEUU entre representantes del chavismo y la Asamblea Nacional electa en 2015 permitan concretar la reforma del máximo tribunal antes de mediados de diciembre.
Asimismo, adelantó que los negociadores tienen previsto reunirse la próxima semana para discutir la designación de nuevos integrantes del organismo electoral. Ambos procesos forman parte de los cambios que Washington considera necesarios para establecer condiciones de competencia política antes de convocar a los venezolanos a las urnas.
Sin embargo, las reformas no se limitan al sistema judicial y electoral. Rubio también insistió en la necesidad de transformar los cuerpos de seguridad venezolanos, señalados durante años por denuncias de represión y corrupción. “En cualquier país del mundo, es fundamental contar con el apoyo de las fuerzas de seguridad, porque eso es lo que se necesita para gobernar”, afirmó.
La advertencia adquiere relevancia ante las resistencias que podría enfrentar una eventual alternancia política. Según testimonios recogidos previamente por The New York Times, varios altos mandos militares venezolanos manifestaron que no aceptarían una administración encabezada por María Corina Machado, una de las principales figuras de la oposición.
Otro obstáculo señalado por Rubio es la enorme deuda acumulada por Venezuela, estimada en más de 200.000 millones de dólares, cuya renegociación considera indispensable para recuperar la confianza de los inversionistas y facilitar la reactivación económica. El secretario de Estado reconoció que este proceso, al igual que la transformación de los cuerpos de seguridad, podría extenderse más allá de las próximas elecciones.
“La reestructuración de la deuda es la labor actual de las autoridades interinas, pero bien podría extenderse a un gobierno electo”, explicó. “Es un problema enorme que enfrenta Venezuela, y creo que todos los sectores de la sociedad deberían apoyar su solución, porque se cierne como una nube que obstaculiza la inversión”.
En materia de seguridad, Rubio también abrió la puerta a una mayor cooperación militar entre EEUU y Venezuela, aunque aclaró que todavía no se han desarrollado negociaciones detalladas para establecer una presencia permanente o regular de tropas estadounidenses en territorio venezolano.
“Nos gustaría tener en algún momento un acuerdo de presencia con ellos, principalmente desde un punto de vista legal, para asegurar que nuestras tropas allí cuenten con protección jurídica y operen conjuntamente con ellos”, manifestó. No obstante, precisó que ambos países necesitarían “entablar un diálogo más profundo con ellos con el tiempo para determinar qué tipo de cooperación duradera” podrían desarrollar.
El planteamiento coincide con un reportaje publicado por The New York Times el martes, según el cual Washington mantiene conversaciones con funcionarios el régimen sobre una eventual presencia regular de militares estadounidenses. Rubio evitó comentar otro informe del periódico acerca de una presunta operación conjunta contra guerrilleros colombianos refugiados en territorio venezolano, cuya ejecución no confirmó durante la entrevista.
Pese a ello, defendió la conveniencia de fortalecer los vínculos entre las instituciones militares y antidrogas de ambos países. “Es mucho mejor tener una relación con las fuerzas de seguridad estadounidenses —las fuerzas armadas, la agencia antidrogas— que tener la misma relación con actores extranjeros con intereses maliciosos”, sostuvo.
“Podemos ayudar a las fuerzas venezolanas no solo a aumentar su profesionalismo, sino también su capacidad para atacar aquello que representa una amenaza para su país”, añadió Rubio, dejando abierta la posibilidad de ampliar la cooperación bilateral mientras continúan las negociaciones sobre las reformas institucionales.
La Patilla


