Opinión

Mantener la fe en las adversidades

Comparte
image_pdfMira en PDFimage_printImprimir
En mi reflexión de la semana, comienzo por considerar uno de los versículos más conocidos y citados en el Nuevo Testamento, del Apóstol Pablo. Me refiero a Filipenses 4:13: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece». Según mi humilde y limitado modo de interpretación sobre dicho versículo de San Pablo, pienso que Él, nos indica que confiemos en el poder de Dios, en medio de una circunstancia por muy difícil que está sea, y que no nos vayamos a detener, convencidos en que con fortaleza y perseverancia, vamos a cosechar mejores frutos, ya que un país o una persona, no puede estar todo el tiempo en crisis o en la mala. De verdad, que la actitud que Pablo poseía debe caracterizarnos a nosotros también. 
Así que, sin más preámbulo, MANTENER LA FE EN LAS ADVERSIDADES, significa confiar en Dios, fortalecernos y perseverar en los momentos difíciles, haciendo de los obstáculos, puentes para continuar adelante. Además, la fe en medio de la adversidad, es la que nos va permitir a prepararnos para hacerles frente a las dificultades y perseverar en ellas con más experiencia y mayor confianza. 
Es importante resaltar, que hay una clave esencial para mantener la fe en las adversidades, la cual es, reconocer la realidad del sufrimiento, en el entendido que el camino de la vida está lleno de pruebas, desde el fallecimiento de un ser querido hasta enfermedades, problemas económicos y crisis existenciales. Ciertamente, que en esos momentos difíciles pudiésemos exclamar: ¡Por qué a mí, Dios mío! O nos preguntamos: ¿Cuál es mi karma? E incluso, pueda que cuestionemos nuestra fe y nos alejemos de Dios. Pero recordemos, que entre más oscura se pone la noche, es porque va empezar a aclarar y pronto tendremos un nuevo amanecer lleno de oportunidades para seguir escribiendo páginas hermosas en el libro de nuestra vida.
Por último, no olvidemos en recordar, las palabras del Apóstol Pablo: «Todo lo puedo en Cristo que me fortalece». Con fe y perseverancia, podemos encontrar la fuerza para continuar adelante y, de esa manera, superar cualquier desafío o infortunio con más sabiduría, más confianza en nosotros mismos y, sobre todo, más cerca de Dios. 
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de bendiciones!
Por Fredis Villanueva