Maduro exalta labor sindical del fallecido Istúriz pese a ignorar a los sindicatos

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El chavismo organizó una Capilla Ardiente en honor al fallecido ministro de educación y uno de los hombres de confianza del chavismo, Aristóbulo Istúriz, ceremonia en la que Nicolás Maduro ofreció un discurso para recordar los aportes de Istúriz a la causa chavista.

En un discurso extenso sobre el recorrido político de Istúriz, Maduro recalcó su paso como alcalde del municipio Libertador de Caracas -tras ganar la contienda electoral en 1992 como candidato del partido La Causa R-, al considerarlo el «primer alcalde verdaderamente progresista que tuvo Caracas.

El líder chavista relató que Istúriz fue un «gran alcalde» para la ciudad. Maduro afirmó que, mientras trabajaba en el Metro de Caracas, coincidió con él en diversas oportunidades y siempre evidenció su trabajo. Incluso destacó que en una ocasión vio a Istúriz «limpiando la calle pasada la medianoche».

«Uno se lo encontraba barriendo, recogiendo la basura, pintando, echando jabón y agua en toda Caracas. Yo trabajaba en el Metro y muchas veces salía a las 12 de la noche y cuando iba en la vía me encontraba a Aristóbulo personalmente limpiando las calles», contó.

De igual forma, destacó su trabajo como líder sindical, que caracterizó a Istúriz durante muchas etapas de su vida. En este sentido, Maduro garantiza que fue gracias a su labor que hoy el chavismo encabeza la dirección del 95% de los sindicatos y movimientos obreros del país. «Aristóbulo fue uno de los pioneros de la fuerza sindical que tiene la revolución Bolivariana», sostuvo.

Sin embargo, su discurso es contrastado por el historial de actos en contra de los movimientos sindicales que ha protagonizado el chavismo, que ha buscado mitigar cualquier reclamo, exigencia u oposición por parte del sector obrero del país.

Enemistados con los sindicatos

Especialmente en la última década, el chavismo acumula una serie de denuncias y acciones en contra de líderes sindicales, que pasan por detenciones arbitrarias, juicios ilegítimos, el incumplimiento de compromisos y decisiones políticas adversas al obrero.

Uno de los casos más relevantes es el del dirigente sindical de Ferrominera, Rubén González, quien permaneció como preso político del chavismo durante casi tres años, entre noviembre de 2018 y septiembre de 2020.

González fue sometido a un juicio en un Tribunal Militar pese a ser civil y condenado a prisión por cinco años y nueve meses motivado a supuestos delitos de ultraje al centinela y a la Fuerza Armada Nacional (FAN). Su abogado, Miguel Ekar, argumenta que la Fiscalía Militar no pudo presentar en ningún momento elementos de convicción que demostraran la culpabilidad de González, pero igualmente fue condenado.

Durante varios momentos de su encarcelamiento, su vida estuvo en riesgo por condiciones de salud vinculadas con sus problemas renales y de hipertensión. Pese a exigencias de diputados de la Asamblea Nacional (AN) electa en 2015, ONG y familiares relativas a su liberación, el chavismo hizo caso omiso hasta que recibió un «indulto» por parte de Maduro como parte de un acuerdo político con un sector de la oposición.

Otro ejemplo reciente de la desfachatez del gobierno chavista contra el sector obrero se evidencia a través de un reclamo de la Asociación de Jubilados de la Industria Petrolera, Petroquímica y Carbonífera Nacional (AJIP), cuyos miembros denuncian que el oficialismo intenta «burlar» la deuda contraída con ellos por la estatal Petróleos de Venezuela (Pdvsa) al ofrecerles pagos en petros.

La deuda de los jubilados asciende a unos $43.000 para cada trabajador. Sin embargo, recibieron apenas 8 petros, que representan unos $480 según el precio fijado por el Gobierno, pero unos $224 en las casas de intercambio. No conforme con la mínima cantidad de dinero ofrecida, no cuentan con la posibilidad de cambiar este dinero a bolívares.

En otro frente, el oficialismo decidió recientemente pagar salarios a la administración pública a través del sistema patria, una medida que los sindicatos consideran perjudicial para sus movimientos y los logros alcanzados en los contratos colectivos que los protegen.

El mismo Istúriz contaba con un rechazo importante al momento de fallecer por su gestión del ministerio de Educación, con miles de profesores emitiendo quejas en redes sociales sobre sus remuneraciones, no solo insuficientes, sino a destiempo.

Previo al inicio del período educativo 2020-21, el gremio de educación, sindicatos y federaciones rechazaron la propuesta planteada a mediados de agosto de regresar a las aulas hasta tanto no se hiciera un ajuste salarial, pues desde 2018 exigen la dolarización de sus ingresos.

Con información de TalCual

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