Investigación

La playa como terapia: Los beneficios comprobados de vivir en la costa

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La experiencia de vivir cerca de la playa va más allá de un simple placer estético, combinando la brisa salina, el murmullo de las olas y la extensión del océano en un entorno que proporciona beneficios comprobados para el cuerpo y la mente.

El neumonólogo Luis Rivas señaló en entrevista para El Diario que la salinidad y la humedad del aire costero tienen un efecto directo en el sistema respiratorio. Rivas indicó que este ambiente actúa como un nebulizador natural, ayudando con las secreciones bronquiales para que los pulmones funcionen con mayor fluidez.

«Hay casos de pacientes con rinitis alérgica o asma que se trasladan a zonas de playa y mejoran», afirmó el doctor Rivas, añadiendo que el ambiente marino puede tener un efecto beneficioso en quienes padecen afecciones crónicas, siempre y cuando mantengan un monitoreo médico constante.

Vitamina D y un estilo de vida más activo

La salud ósea y el sistema inmunológico también se benefician del estilo de vida costero. La Librería Nacional de Medicina de Estados Unidos ha demostrado que la exposición moderada a la luz solar en un ambiente de playa ayuda a la producción de vitamina D y a la absorción de calcio.

Además, los residentes de zonas playeras aseguran que el entorno fomenta naturalmente un estilo de vida activo. Actividades como caminar por la arena facilitan la quema de caloríasfortalecen los músculos previenen el sedentarismo.

Carlos, un venezolano de 61 años que reside desde hace 25 años en Adícora, estado Falcón, compartió su testimonio con El Diario: “Paso horas en el agua sin que me duela nada, puedo caminar metros sin cansarme y duermo plácidamente cada noche. Yo creo que es por vivir cerca de la playa”.

Con información de El Impulso