Incertidumbre
Douglas Játem Villa
Durante los últimos 25 años los venezolanos hemos vivido bajo unas condiciones de vida por lo menos penosas, las cuales han concluido con la aceptación mayoritaria del deterioro significativo del país, quizás a juicio del mismo gobierno, y la consecuente disminución del nivel de bienestar y de la calidad de vida de nuestro pueblo. Nuestro interés debe responder siempre al bienestar de los venezolanos, el cual nunca mejora porque se deteriore el crédito de la gestión gubernamental. Venezuela desde la época de la Independencia demostró su potencial como pueblo. Fue uno de los pueblos latinoaméricanos más exitosos en la guerra contra la Corona de España, y como se sabe encabezó la libertad de otros 4 países latinoaméricanos, Colombia, Ecuador, Perú y Bolivia. Bolívar, Miranda y los otros próceres se ganaron el reconocimiento del mundo, algo que en cierta medida se volvió a mostrar durante la Segunda Mitad del Siglo XX. Si bien este cuadro existencial de Venezuela ha sido descrito ya muchas veces, en esta oportunidad se procura apreciar una visión global, no detallada a título individual, la cual incluye una relación de los problemas más graves con la finalidad de detectar los posibles cursos de acción que se consideren de mayor necesidad
En estas condiciones, se indica lo siguiente. En materia de devaluación y pérdida del bolívar como moneda de curso regular, se encuentra que esto ha llegado a ser quizás la principal causa de la inflación y del empobrecimiento de los venezolanos, y que fue generada en gran medida por la equivocada política monetaria, y macroecónómica en general, aplicada por el gobierno. Es necesario recuperar tanto como se pueda, y con la mayor rapidez, el balance entre demanda y oferta de divisas, lo que su vez lleva a ver la necesidad de la inversión extranjera, especialmente en los campos del petróleo y de las industrias básicas de Guayana; de reactivar el sistema financiero bancario de Venezuela, y en general la creación de las tan necesarias oportunidades de empleo. Es necesario procesar los asuntos económicos dentro de ese campo, y no como ha ocurrido con el tema de las sanciones, en el sentido de que se pretenda que las mismas sean suspendidas en atención a las condiciones extremada y ciertamente “antihumanas” de la población, cuando la realidad indica que ellas respondieron a la evolución de las condiciones de producción en CITGO y otras empresa. Tratar de resolver problemas con medidas improcedentes genera más y más graves calamidades. Esto se debe empatar con la administración de la deuda , especialmente la externa, algo que se complica enormemente con el astronómico e inmoral nivel del endeudamiento venezolano. Se puede anotar lo relativo a la abultada tenencia de divisas en el exterior por parte de ciudadanos venezolanos, algo que choca con la incapacidad crediticia de nuestro país.
Una vez referidos los asuntos quizás más presionantes en el ámbito de la economía, se puede pasar revista a los demás que responden en mayor medida a consideraciones de tipo político. Así se pueden anotar, con mayor o menor credibilidad, casos relacionados con la prometedora elección primaria para seleccionar el candidato presidencial opositor, algo que luce favorable a María Corina Machado, pero que no debe cerrarse; los escandalosos señalamientos en materia de corrupción generalizada, la permanencia indefinida del gobierno en el poder, los 7 millones de emigrantes, las denuncias relativas a organizaciones criminales operando en Venezuela, , la subordinación de nuestro país frente a gobiernos extranjeros, la desinstitucionalización de Venezuela, el irrespeto a la Constitución Nacional y las leyes, las violaciones de Derechos Humanos, la relación con la Corte Penal Internacional, los casos de presos políticos, los cuestionamientos de gobiernos y entes internacionales, los asuntos “domesticos” que también exigen atención, como la disponibilidad de bienes y servicios básicos, como agua, electricidad, gasolina y otros; el rechazo popular a la gestión del gobierno, mientras por otro lado se revela un impulso a la opción de la oposición, la incertidumbre respecto a la realización de las elecciones presidenciales en 2024, la condición pacífica bajo la cual se debe desarrollar el desenlace de la situación de nuestro país, cuáles desenlaces se consideran probables, cuál sector muestra un apoyo creciente y cuál muestra disminución, cómo se espera la aceptación y el respeto al resultado del voto popular, el proceso de continuación o de cambio en cuanto al sector que ejercerá el gobierno a partir de 2025, grado de credibilidad reunida por cada sector del espectro político de Venezuela, grado de realidad que se reconoce respecto de la calidad de la democracia y la libertad que corresponden al pueblo venezolano.
Todavía se pueden anotar otros rasgos de la tan complicada y sufrida realidad de Venezuela, sobre todo los muchos de significado positivo, como lo ya señalado con relación a la Primaria, lo que llegó a significar PDVSA, de las más grandes del mundo; el reconocimiento mundial que se ganó el talento humano venezolano en los campos de la ciencia y del arte.
En conclusión, es fácil apreciar, por un lado, la extrema complejidad de la situación de nuestro país, tanto que muchos compatriotas no le ven solución. Sin embargo, por otro lado, existen muchas realizaciones en los diversos ámbitos del quehacer nacional que demuestran la capacidad para superar las muy graves adversidades
Aquí se encuentra que en la combinación del sentimiento y el pensamiento venezolanos, con o sin la compañía de la utopía, está el camino para la recuperación de Venezuela .


