Fernanda Torres, la gran sorpresa de los Globos de Oro
Si algo puso de manifiesto la más reciente ceremonia de entrega de los Globos de Oro, celebrada el pasado domingo, es que ha enmendado su rumbo. Y lo ha hecho a raíz de la polémica surgida hace cuatro años, cuando un escándalo destapó los negociados y la falta de diversidad en la Asociación de la Prensa Extranjera de Hollywood, que los organiza. A estas alturas hay que decir que han recuperado el prestigio perdido a través de un cuerpo de votantes más amplio (334), una fundación benéfica y la administración de una empresa que tiene en su cartera a medios tan influyentes como Rolling Stone, Deadline, The Hollywood Reporter y Variety. Ahora su revitalizada fuerza es más que notoria. Las dos películas más nominadas –Emilia Pérez (10) y The Brutalist (8)- reafirmaron su favoritismo al recibir siete y tres galardones, respectivamente, incluyendo los de mejores películas en los rubros de comedia-musical la primera y la otra en el apartado de drama. De esta manera, ambas parten como favoritas de cara a las nominaciones al Óscar, a anunciarse el domingo 19 de enero, y al Bafta, máximo trofeo del cine británico, que darán a conocer cuatro días antes, el miércoles 15.
Pero la gran sorpresa de la noche la dio la intérprete brasileña Fernanda Torres, quien por su rol en el filme de su compatriota Walter Salles, Aún estoy aquí (Ainda Estou Aqui), se alzó con el Globo de Oro en el rubro de mejor actriz de una película dramática, derrotando nada más y nada menos que a Angelina Jolie (María), Nicole Kidman (Babygirl), Kate Winslet (Lee), Pamela Anderson (The Last Showgirl) y Tilda Swinton (La habitación de al lado). “Quiero dedicárselo a mi madre, quien estuvo aquí hace 25 años”, afirmó entre lágrimas la hija de la gran dama de la interpretación, Fernanda Montenegro, nominada en 1999, tanto al Globo de Oro como al Óscar, por otro filme de Walter Salles, Estación Central.
En Aún estoy aquí, Fernanda Torres interpreta una historia real, la de Eunice Paiva, madre de cinco hijos y esposa del excongresista brasileño Rubens Paiva, desaparecido por la dictadura militar que dominó ese país de 1964 a 1985. Este acontecimiento hace que ella se reinvente como abogada y activista de derechos humanos, luchando por la justicia para ella y las familias que sufren su mismo drama. Se trata de una historia de coraje y resistencia frente al fascismo, la de la transformación de Eunice Paiva, de la ama de casa de los años 50, que fue criada para serlo, a regresar a la facultad de derecho a los 48 años para convertirse en una activista intrépida, enfrentada a la intimidación y al encarcelamiento. Los momentos más desgarradores de la película muestran el interrogatorio de Eunice por parte de los militares, cuando la sacan de su casa, sin contacto con el mundo exterior, y pasa 12 días en una celda oscura y húmeda, escuchando a través de las paredes los gritos de las personas que están siendo torturadas.
Con este Globo de Oro es muy probable que Fernanda Torres aparezca entre los aspirantes al Óscar, lo cual facilitaría que este filme pudiera ser visto en Venezuela. Ojalá sea así.
Con información de El Universal


