Especial: El Autismo es una condición de vida

Comparte

No es una enfermedad. El diagnóstico a tiempo del trastorno del espectro autista, más una buena orientación, garantizan el éxito de un estilo de vida estructurado con buenos resultados.

Un plan de terapias, estimulación temprana y atención médica son parte de la ayuda que los familiares de quien padece esta condición deben buscar para garantizar una mejor calidad de vida. Un diagnostico antes de los tres años de vida sería lo ideal para construir un equipo de trabajo multidisciplinario que acompañará al niño en el transcurrir del tiempo.

Existen conductas en los niños que representan indicios de que están dentro del espectro autista. Los especialistas en la materia indican que incluso un niño prematuro puede venir con esta condición. La hiperactividad, el aislamiento, el poco sociabilizar, esconderse, ser temeroso, no concentrarse, tener poco rendimiento académico y hasta movimientos incontrolados, como el aleteo en las manos, pueden ser aviso de un niño con autismo.

Son los padres o familiares directos quienes deben estar atentos a estas conductas. Tomar conciencia y buscar ayuda para la evaluación de su hijo.

Hablan los especialistas

Como psicoeducadora, especialista en dificultad de aprendizaje y trastorno generalizado del desarrollo, Zulay Gómez considera que el rol de la familia es fundamental. Un niño con autismo puede tener el mejor equipo de trabajo médico pero si la familia no está clara en lo que es el diagnóstico, no lo asume y no se involucra en la atención que necesita, realmente no se consiguen buenos resultados.

Es necesario ser evaluados y atendidos por un neuropediatra, terapista de lenguaje, psicoterapista y un psicopedagogo. Adicional a la evaluación debe haber un seguimiento de plan de trabajo constante que le permitirá al niño junto a sus padres avanzar.

Zulay Gómez, psicoeducadora, especialista en dificultad de aprendizaje y trastorno generalizado del desarrollo

Gómez aseguró que una vez iniciadas las terapias los padres notan el cambio y su  progreso. Es un trabajo en conjunto de los familiares y el equipo de especialista.

La clave está en que los padres de manera eficiente se casen con el tratamiento de su hijo, aprendiendo a gestionar las conductas y autoregulando las emociones de ambas partes, detalló Gómez.

Manifiesta la especialista que muchos padres sufren de ansiedad, sumado a sus probleas cotidianos. Posiblemente  llegan a casa después de un mal día, consiguiendo como escena varios problemas que en su momento son la gota que derrama el vaso. “Justo en ese momento es cuando el autocontrol juega un papel importante y permite salir airoso de la situación para beneficio de un grupo familiar”.

La finalidad es formar padres conscientes de sus propias conductas, palabras y acciones que  generan otras conductas en el niño. Por tal motivo se hace necesario  corregir, cambiar y reestructurar la rutina familiar

Consejos para los familiares

  1. La familia debe tener en primera instancia empatía con los especialistas que abordan el caso de su hijo.
  2. Buscar más que información, una palabra de respeto, cariño, aliento y una mano amiga.
  3. Involucrarse en el caso, estudiar, escuchar y estar dispuestos a aprender
  4. Aceptar que existe la condición
  5. Compromiso y responsabilidad en cumplir con las recomendaciones
  6. Obtener conocimientos de los manejos conductuales, tipos y como usarlos en determinados momentos.

El trabajo del especialista es empatizar con los familiares y el condicionado, ser muy cuidadoso al momento de pronosticarlo educando a la familia, al punto de que se sientan ellos mismos los especialistas y en momentos drásticos puedan asumir con mucha responsabilidad el mejor papel.

Lo importante de educar a los padres y familiares

Lo ideal es empoderar a los padres para situaciones como la impuesta a nivel mundial el COVID-19.  Los niños están sin terapia y son los padres quienes en casa le están atendiendo. Son capaces de tener  dominio de la situación manejando las conductas del niño las 24 horas al día.

No es sencillo, porque cada niño responde de manera distinta, pero muchos padres a lo largo de su entrenamiento y capacitación los conocen  y saben cuáles son sus detonantes  y reforzadores. Saben usar esas palabras que los calman, ayudándolos a autorregularse.

Hay padres que son muy comprometidos y aplican los conocimientos, pero hay otros a los que no les importa y pagan.  Se desentienden, muestran poco interés y creen que todo el trabajo lo van a hacer los especialistas.

Otros se involucran mucho, aprenden, lo aplican en casa y le explican a sus maestras creando un equipo de familia, maestras y especialistas.

Finalmente se comprende del autismo

No se trata de una enfermedad. Es una condición de vida. Aún no hay una teoría única que diga porque les toca a algunos padres o porque le tocó a ciertos niños, tampoco se conoce una cura.

Existe un abanico gigante de posibilidades para avanzar,desde la educación regular universitaria y profesional, hasta la educación especial que en oportunidades necesita asistencia de por vida.

Es un mundo azul, lleno de oportunidades estructuradas y sinceras. Un estilo de vida que, de la mano de un equipo de trabajo consciente,  le permite al niño avanzar efectivamente en el aprendizaje y crecimiento.

Nairobis Peña

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *