Salud

Día mundial Contra la Lepra: la pandemia ha silenciado su existencia

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El último domingo de enero se celebra el Día Mundial contra la Lepra. Es una enfermedad infecciosa no hereditaria, de bajo porcentaje de contagio, curable con tratamiento combinado, ambulatorio y gratuito.

Afecta a la piel, nervios periféricos y, en ocasiones, a las mucosas de las vías respiratorias superiores y ojos. Cuando es diagnosticada de manera temprana y es tratada correctamente, la lepra no deja secuelas.

Se la conoce también como Enfermedad de Hansen, debido a que fue el médico noruego Gerhard Hansen quien, en 1874, descubrió el agente que la produce, la bacteria Mycobacterium leprae, poniendo fin a la creencia de que era producto de una maldición bíblica.

Más de 4.000 años lleva la lepra afectando a la humanidad. Una enfermedad casi erradicada en Europa pero no desaparecida, y que sigue muy presente en el mundo.

Los dos años de pandemia han silenciado el resto de enfermedades infecciosas que no fuera la Covid-19. Así la lucha contra esta infección milenaria se ha frenado, su diagnóstico se ha reducido drásticamente y su tratamiento no ha llegado a todos los pacientes que lo necesitaban. Según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), en 2020 la detección de nuevos casos cayó un 37% en todo el mundo.

En América Latina, México está entre los diez países que más lepra tienen. El que tiene más es Brasil, le siguen Venezuela, Paraguay y Colombia.

Un porcentaje con el que se ha abandonado a los grupos de población más vulnerables, que son los que mayoritariamente se infectan por la bacteria causante de la enfermedad y que se encuentran principalmente en el Sudeste Asiático, América, África o Mediaterráneo Oriental. Un descenso notable teniendo en cuenta que en 2019, como recuerda la Fundación Fontilles, se registró un 3% menos de casos que el año anterior, un total de 202.185 nuevos casos de lepra.

Con información de ConSalud.es