Denuncia: alcaldía matraquea a comerciantes de Chichiriviche

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Una serie de cobros indebidos, bajo la figura de «una colaboración para fiestas patronales» aplican funcionarios de la alcaldía del municipio Monseñor Iturriza a dueños de establecimientos comerciales en Chichiriviche.

Así lo denunció en sus redes sociales el locutor Oscar González Díaz, quien dijo retransmitir la angustia que recibe a diario de honestos comerciantes que son matraqueados por funcionarios municipales, que dicen seguir instrucciones del alcalde Efrén Borges.

A estos comerciantes les exigen altas sumas de dinero, incluso en dólares, bajo el argumento de que se trata de una colaboración para que la alcaldía, a su vez, pueda apoyar la celebración de fiestas patronales en determinadas comunidades. Si el comerciante se niega lo amenazan con multas, decomiso de mercancía y cierre, indicó Oscar Gonzáles, también vinculado al comercio turístico.

Dijo, refiriéndose a las autoridades rojas, que acabaron con todo, da tristeza ver cómo acabaron con el país, pero más tristeza da, ver personas defendiendo lo indefendible, el erario municipal toda la vida ha tenido partidas para la celebración de las manifestaciones religiosas, culturales y de esparcimiento en las fechas alegóricas a la virgen y a los santos arcángeles patronos de nuestras parroquias, el hecho es que no «hay na».

Como el barbarazo, «hasta el queso que había en la mesa, también se lo comió», ahora la modalidad es exprimir a los comerciantes para costear dichas actividades, inventan requisas, revisión de documentos, para buscar el más mínimo error o falta para solicitarle a los comerciantes altas sumas de dinero «dizque pa’ la fiesta», y pobrecito el que no colabore.

Esto ayuda a la decepción más dramática del comerciante que no consigue salida a la nefasta situación.

«Ojalá hicieran eso para solucionar problemas graves y puntuales que hay en todo el municipio y que cada día son más y lo que escuchamos es » no hay presupuesto».

González Díaz calificó la matraca a los comerciantes como una acción de «raspar la olla» por unos aventureros que se saben fuera del poder muy pronto. «Dios nos agarre confesados porque comenzó la raspazon de olla», remató.

Francisco Chirinos CNP 9966

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