Opinión

Aprender a soltar sin rencor 

Comparte
image_pdfMira en PDFimage_printImprimir
   En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, una frase de uno de los filósofos pilares del estoicismo, Séneca el Joven, él llegó a afirmar: «Aferrarse al rencor es como beber veneno esperando que el otro muera». Según Séneca, no es bueno guardar rencor, porque en realidad quien se hace daño es uno mismo, esto es cierto, pero, no es menos cierto, mantener distancia y estar ojo avizor, en volver darle la mano a quien ya te la mordió.
Por otro lado, lo básico de mi reflexión de la semana, no es el recor, sino aprender a soltar, esto no se trata dejar de querer a alguien, se trata más que todo, en que a veces llegamos a un punto de inflexión, en el cual, mantener una relación de cualquier índole, sostenerla duele más, que dejarla que se vaya, de modo, que si alguien desea tomar otro rumbo, hay que desearle suerte… precisamente es ahí, donde comienza la auténtica libertad: cuando aprendemos a soltar sin rencor. 
   Así que, sin más preámbulo,  APRENDER A SOLTAR SIN RENCOR, es elegir la paz y la libertad personal, no por quien nos hirió o porque desea tomar otro camino, sino por nuestro propio bienestar, entendiendo que al no guardar rencor, nos
libera de todo perjuicio y nos amplía el futuro, esto no significa borrar el pasado como si nada, menos aún, andar buscando validación en los demás o justificando lo ocurrido, sino que dejar ir, nos permite avanzar con sabiduría y dignidad, manteniendo los ojos abiertos y precavido a las lecciones aprendidas para no hablar más de la cuenta, en otras palabras, aplicar la virtud de la prudencia, así de simple, ahí está la importancia de retirarse a tiempo en silencio o dejar ir sin discusiones innecesarias.
   Según la filosofía estoica, APRENDER A SOLTAR SIN RENCOR, implica aceptar lo que no podemos controlar, pero sí podemos cambiar nuestro juicio interno sobre los eventos, enfocarnos en nuestra razón y virtud, en lugar, de emociones negativas, practicando el desapego para no depender de resultados externos, permitiendo de esa manera, la paz interior y la libertad emocional, incluso en las adversidades. De modo, que el rencor se genera de nuestra propia resistencia e interpretación a la realidad, no del hecho en sí.
La filosofía estoica, concluye: que al APRENDER SOLTAR SIN RENCOR, no nos vuelves más débil, sino que nos vuelves libres y serenos, floreciendo nuestra paz interior. 
   En lo personal, resumo que APRENDER A SOLTAR SIN RENCOR, es que nadie pierde a nadie, sino que uno se ha dado cuenta quien se nos acerca solo por interés y quien por lealtad, eso lo entendemos, sobre todo, en los momentos de adversidades, cuando hemos estado ayudando y sosteniendo a alguien, pero cuando hemos necesitamo su apoyo, el silencio fue la respuesta y, a partir ahí, uno observa que no todos tienen la misma empatía ni coherencia. Sin embargo, el error no está en ayudar, sino en esperar reciprocidad, porque quien ayuda esperando algo a cambio, no lo hace por virtud, sino por carencia, lo correcto, a mi manera ver, es ayudar sin esperar nada a cambio, pero también, a alejarnos sin resentimiento. 
   Para finalizar, en nuestro camino de la vida, nos vamos a encontrar con personas, que por el simple hecho de que nos sonreí, no las podemos llamar amigas. Recordemos que nuestra paz interior vale más que cualquier relación que nos quite tiempo y energía, así que, nuestra verdadera libertad, empieza
cuando APRENDEMOS A SOLTAR SIN RENCOR.
   Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
 ¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
 Por Fredis Villanueva