Internacional

Zelenski comparte imágenes del ataque ruso a Zaporiyia: «Ucrania nunca quiso esta guerra»

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El presidente ucraniano, Volodímir Zelenski, ha compartido este domingo en su cuenta de Facebook nueve imágenes y un vídeo de las consecuencias del último ataque ruso con misiles en Zaporiyia que ha dejado al menos 17 muertos.

«El mundo debe ver la verdad. Un ataque con misiles contra la población civil de Zaporiyia destruyó casas y edificios residenciales, donde la gente sólo dormía por la noche, sólo vivía, no atacaba a nadie», ha escrito el líder ucraniano en un mensaje que recoge la agencia Ukrinform.

Ha añadido que «Ucrania nunca quiso esta guerra» y que «Ucrania no hizo nada para provocarla». «Estamos tratando con un estado que no quiere la paz. Con un estado terrorista«, ha reiterado.

Est ciudad -donde, además, se encuentra la planta nuclear más grande Europa- ya fue objetivo el jueves pasado de un ataque con misiles S-300 que dejó al menos 19 muertos, según el último balance de las autoridades.

Además, el pasado día 30 de septiembre, las tropas rusas lanzaron un ataque con misiles contra un convoy humanitario en Zaporiyia que se ha cobrado ya 32 vidas, después de que ayer se conociera la muerte de uno de los heridos que permanecen hospitalizados.

Prudencia para los vecinos

Los servicios de emergencia de Zaporiyia han advertido a los vecinos de la ciudad sobre la posibilidad de que se produzcan nuevos bombardeos rusos, por lo que se ha instado a la población a que sean prudentes y no se acerque nadie al lugar donde cayeron los misiles esta madrugada. El alcalde de la localidad, Anatoly Kurtev, también ha informado de los daños, el número de víctimas y, sobre todo, ha pedido a los ciudadanos que tengan prudencia por el alto riesgo que existe de sufrir otro ataque por parte de las fuerzas rusas.

El riesgo ante una posible guerra nuclear crece cada día, con la ciudad de Zaporiyia como protagonista debido a que en ella se encuentra la central atómica más grande de Europa. Este ataque ruso es una respuesta para paliar los últimos fracasos de Vladímir Putin en el campo de batalla y su última humillación tras el derrumbamiento de una parte del puente de Kerch, en Crimea.

EFE