Opinión

Valoremos lo que el dinero no puede comprar 

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   En mi reflexión de la semana, comienzo por decir, que muchas de mis reflexiones, nacen después de haber leído una frase y, aunque no es mía, la hago parte de mi vida. Pero también, se pueden original, al recordar alguna situación que pude vivir hacen más de medio siglo y que en ese entonces, no entendía lo que escuchaba… cuántas veces, llegué a preguntar por el significado de algo y la repuesta no me satisfacía y, la final, tenía que quedarme callado para evitarme un regaño.
   Lo antes dicho, lo traigo a colocación porque en mi pueblo natal, Los Taques, hace unas cuántas décadas, vivía un señor que cada vez que embriagada, acostumbraba agarrarla con un señor, que económicamente vivía
solvente e incluso, tenía un carro del año, pero era sobreviviente de un infarto de miocardio, diciéndole a cada instante: «Usted, con todos los reales que tiene y yo, que no tengo reales, soy más feliz que usted». Ciertamente, el borrachito en esencia, lo que buscaba dar entender, era que el dinero no lo compra todo y que él, tenía lo que el dinero no compra.
   Así que, sin más preámbulo, VALORAR LO QUE EL DINERO NO PUEDE COMPRAR, implica priorizar la salud, el amor sincero, el tiempo, la paz mental, el respeto, el sentido común, la virtud, la prudencia, el agradecimiento, la empatía y las relaciones familiares genuinas, son unos de los tantos factores esenciales, para la verdadera felicidad y satisfacción personal, que el dinero no logra comprar. De modo, que estos activos que no son materiales, no se compran, sino que se cultivan con experiencias y atenciones. 
   De veras, que tenemos un sin fin de ejemplos, sobre cosas y aspectos valiosos, que el dinero no compra. Pues bien, para no extenderme mucho, escogemos dos ejemplos, de los tantos que existen, LA SALUD Y EL TIEMPO.
   LA SALUD: Es la mayor riqueza del ser humano, ciertamente que con el dinero, podemos pagar tratamiento y medicamentos,
pero eso, no nos garantiza una buena salud física y mental.

EL TIEMPO: Es un recurso valioso limitado e insustituible, que no se puede comprar, aunque tengamos todo el dinero del mundo.

    En una sociedad consumista, estos dos ejemplos, nos invitan a un equilibrio, donde la riqueza material, no reemplace la riqueza espiritual y humana.
    Desde una perspectiva estoica, según esta disciplina sobre el dinero, es que tenerlo o no tenerlo, no nos hace mejor o peor persona. Dicha disciplina, veían al dinero como un «indiferente preferible»; es decir, que no es fundamentalmente necesario para la virtud y la felicidad. Que tener dinero no es que sea malo, pero si uno no lo tiene, eso no debe afectar la paz mental. 
    En resumen, VALOREMOS LO QUE EL DINERO NO PUEDE COMPRAR, efectivamente, que al tener dinero vivimos más cómodo, pero hay cosas que no podemos comprar y estas son las que tenemos que cuidar, como por ejemplo, la salud, el tiempo, el respeto, el agradecimiento, el amor genuino, entre otros bienes no materiales, por eso, no podemos vivir solo para ganar dinero, ciertamente que nos sirve para vivir mejor, pero no podemos vivir solo por el dinero, porque hay tesoros inmateriales y espirituales, que el DINERO NO PUEDE COMPRAR. 
   Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
   ¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
 Por Fredis Villanueva