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Vacíos de información, contradicciones y un sistema eléctrico en ruinas ensombrecen el acuerdo petrolero

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A poco más de una semana de haberse anunciado el histórico acuerdo petrolero entre Venezuela y los Estados Unidos, todavía hay vacíos significativos en cuanto a los términos que no han sido revelados al público. Muchas críticas y dudas permanecen en el aire, ya que ninguna de las partes ha dado a conocer más detalles sobre los 17 campos petroleros que se explotarán. También existen contradicciones acerca de la duración del convenio.

Mientras que voceros de la administración Trump señalan que este contrato contempla una cesión de derechos por 100 años, el régimen de Delcy Rodríguez asegura que se trata de una concesión de 25 años. Otra de las interrogantes que han surgido tiene que ver con la recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) para poder aumentar y sostener la producción petrolera, pues se desconoce qué empresa aportará el capital para el financiamiento.

El economista y analista petrolero Rafael Quiroz cuestionó severamente los alcances e implicaciones del reciente documento suscrito entre ambas administraciones, advirtiendo que el convenio incurre en serias violaciones a la Carta Magna venezolana.

Según explicó el especialista, el texto elude de forma flagrante la autoridad de decisión que le corresponde a la Asamblea Nacional en materia de contratos de interés nacional, consagrada en el artículo 150 constitucional. De igual forma, viola lo estipulado en los artículos 301, 303 y 311, los cuales reservan de manera inalienable al Estado venezolano la operatividad, participación y fiscalización de la industria de los hidrocarburos, catalogando el acuerdo como un “dislate jurídico”.

En la parte técnica, Quiroz alertó sobre la opacidad que rodea la selección de los 17 campos petroleros comprometidos, al no precisarse si forman parte de la Faja Petrolífera del Orinoco o si se trata de pozos maduros y marginales.

Esta distinción resulta determinante para la viabilidad del proyecto debido a la enorme brecha en los costos de extracción. En la Faja producir un barril promedio implica altos costos operativos, lo cual contrasta con lo que cuesta extraer crudo convencional. Esta diferencia sustancial en los costos no ha sido aclarada ni por la representación estadounidense ni por las autoridades locales.

Elecciones en EEUU

A la complejidad operativa se suma la severa crisis del sistema eléctrico nacional, cuya recuperación representa un condicionante indispensable para cualquier plan de expansión petrolera.

El economista subrayó que Venezuela requiere una inversión urgente proyectada en unos 25 mil millones de dólares para reconstruir una red eléctrica eficiente. Sin la garantía de un suministro confiable, la operatividad de la industria petrolera continuará comprometida, imposibilitando el cumplimiento de las metas de producción anunciadas.

Quiroz enmarcó los recientes anuncios dentro de una estrategia demagógica impulsada por Donald Trump con fines electorales, a propósito de los comicios legislativos de mitad de período en Estados Unidos, donde diversos sondeos prevén la pérdida de la mayoría republicana en ambas cámaras del Congreso.

El analista concluyó instando a evaluar estas promesas con extrema cautela y rigor. Señala que las posturas del mandatario estadounidense suelen responder más a narrativas del momento que a la planificación racional que exige el sector energético internacional.

La patilla