Una radiografía al servicio eléctrico en el estado Falcón
La electricidad es el motor principal de la vida moderna, de la economía, y del avance de un país. Para todos es inconcebible vivir en un mundo sin electricidad. Sin electricidad los servicios críticos en hospitales fallan, el suministro de agua potable se detiene, el poderoso parque industrial y comercial se detiene, el internet muere, el ABA CANTV se hace mas lento o colapsa debido a que las estaciones de esta empresa ya no cuentan con sistemas de respaldo auxiliar en la mayoría de sus redes. Sin servicio eléctrico el país retrocede más de cien años.
Nuestra entidad sufre del deficiente servicio eléctrico de Corpoelec como toda Venezuela. El problema radica en la profunda crisis arraigada en las instituciones que se traduce en: Corrupción en todos los niveles, inexistencia de planes rectores a largo plazo, falta de políticas de mantenimiento y la nefasta politización donde la opinión de los políticos y politiqueros del régimen desde hace años ya substituyen la opinión de expertos en la materia. No se puede pretender resolver los problemas del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) observando solo parte de sus componentes, hay que colocar profesionales idóneos al frente de CORPOELEC a todos los niveles para establecer así planes y políticas diáfanas que abarquen todos sus componentes (Generación, Transmisión y Distribución). Aunque hay que aclarar que toda iniciativa que busque mejorar el SEN pasa primero por un CAMBIO DE REGIMEN.
Los constantes apagones o cortes que nos afectan son consecuencia de la fragilidad del SEN, actualmente la generación (producción) está por debajo de la demanda (consumo) lo que obliga a racionar o administrar carga para evitar un colapso. Este problema se acentúa por factores climáticos adversos los cuales afectan directamente a la generación hidroeléctrica y por las fallas estructurales que afectan a la generación termoeléctrica (indisponibilidad de equipos, falta de combustible gas o gas oíl, falta de repuestos e insumos operativos, etc.)
Sub sistema de Transmisión. Venezuela y todo el occidente del país depende en un gran porcentaje de la energía eléctrica que nos llega a través de la troncal a 765.000 voltios (765 KV) proveniente de Guri, esa energía que recorre casi todo el país para llegar a nosotros pasando por las subestaciones Malena en Bolívar, San Gerónimo en Guárico y La Arenosa en Carabobo, en esta se derivan las líneas a 400 KV y 230 KV que enlazan con la subestación Planta Centro en Morón y desde allí parten las líneas a 115 KV que surten a Tucacas y pueblos vecinos en el oriente falconiano, de planta centro también salen las líneas a 230 KV hacia la subestación El Isiro en Coro y de allí se alimenta la península de Paraguaná en 115 KV. El occidente falconiano (Mauroa, Dabajuro, etc.) se alimenta a 115 KV desde la subestación El Tablazo en el Zulia y la zona sur, municipios Federación y Unión son suplidos desde el estado Lara a 34,5 KV. La línea de mayor importancia para el centro-norte del estado (Coro – Península de Paraguaná – Colina, Zamora y La Sierra) es la doble terna a 230 KV Planta Centro – Isiro, de estas, una terna tiene ya más de 46 años en uso, la segunda terna cuenta ya con algo más de 21 años de operación, ambas líneas adolecen del apropiado sistema de mantenimiento ni siquiera el trabajo básico de pica, poda y mantenimiento de los caminos de acceso se hace regularmente. Esa dependencia del sistema interconectado nacional del SEN a lo largo de ese millar de kilómetros de la red de transmisión nos perjudica directamente porque cualquier incidencia negativa en el SEN por distante que sea, se refleja en el servicio eléctrico que recibimos, tome como ejemplo los constantes “flickers”, parpadeos o bajones que sufrimos todos los días desde hace años ya.
Sub sistema de Generación. El SEN fue diseñado para operar con dos fuentes confiables de producción de energía eléctrica; la Hidroeléctrica (Guri, Caruachi, Macagua, Uribante Caparo, La Vueltosa, Santo Domingo, etc.) que aportarían el 70% de la necesidad energética y la termoeléctrica (Planta Centro, Josefa Camejo, Planta Zulia, etc.) que aportarían el restante 30 %, estos dos bloques o fuentes proveían al SEN de suficiente energía para operar con cierto margen de holgura (energía flotante). Durante años ese equilibrio se cumplió y disfrutamos de un robusto sistema eléctrico en el país, pero en los últimos 27 años se abandonó y dejo al azar y en manos incompetentes la operación del SEN dando como resultado el pésimo servicio que hoy nos afecta. En generación eléctrica Falcón es un caos, la gran mentira de la capacidad instalada no es más que una ilusión, en Coro, Planta Coro no produce absolutamente nada, en Punto Fijo; planta las Margaritas tiene tiempo en cero vatios producidos, Josefa Camejo y el Parque Eólico los Taques aunque están activos, y no al cien por ciento, tienen en común un problema de origen: esas plantas no son capaces de regular frecuencia por sí misma (condición obligatoria para poder suministra energía eléctrica a la red) y al no poder regular frecuencia ambas instalaciones se “apagan” cuando falla la señal de referencia que les llega desde el SEN (línea a 115 KV Isiro – Punto Fijo – Judibana) cada vez que ocurre algún percance, o sea justo cuando más se necesita que esas plantas aporten energía al sistema, porque falla el suministro proveniente del sistema interconectado, ambas plantas pierden operatividad total.
Sub-sistema de Distribución. Para todos es notable el precario estado de las redes de mediana y baja tensión: transformadores sobrecargados, líneas cuya vida útil ya se cumplió, postes conductores y herrajes en muy mal estado por efecto de la corrosión ambiental, el alumbrado público prácticamente inexistente y la desprofesionalización del personal técnico, sin dotación de unidades, herramientas ni insumos. Todo eso predispone un resultado fatal.
Ignacio Luis Díaz L.
Ingeniero Electricista
C.I.V 70.111


