Investigación

Una cuarta parte de la humanidad se enfrenta a un estrés hídrico extremo

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Según un nuevo informe, el mundo se enfrenta a una “crisis del agua sin precedentes” generada por el aumento de la demanda y la aceleración de la crisis climática.

Una cuarta parte de la población mundial se enfrenta actualmente a un “estrés hídrico extremadamente elevado” cada año, y se prevé que otros 1.000 millones de personas se vean afectados de aquí a 2050, según el Atlas de Riesgos Hídricos del Acueducto del Instituto de Recursos Mundiales (WRI, por sus siglas en inglés), publicado este miércoles.

El informe constata que 25 países, que representan 25 % de la población mundial, sufren cada año un estrés hídrico extremadamente alto, siendo Bahrein, Chipre, Kuwait, el Líbano y Omán los cinco más afectados.

Incluso una sequía de corta duración podría poner a estos lugares en riesgo de quedarse sin agua.
“Podría decirse que el agua es el recurso más importante del planeta y, sin embargo, no lo gestionamos de un modo que lo refleje”, afirma Samantha Kuzma, responsable de Datos de Aqueduct del Programa de Agua del WRI y autora del informe.


Una crisis que se agrava
El mayor cambio en la demanda de agua se producirá en el África subsahariana, según el informe, que prevé un aumento del 163 % en la demanda de agua para 2050.

“Si nos fijamos en el África subsahariana, vemos que la demanda de agua se dispara”, dijo Kuzma, principalmente para uso doméstico y riego de cultivos.

En Norteamérica y Europa, la demanda de agua se ha estabilizado gracias a la inversión en medidas de eficiencia en el uso del agua. Pero eso no significa que algunas partes de estas regiones no se vean afectadas.

Según el informe, seis estados de Estados Unidos sufren un estrés hídrico extremadamente elevado.

Seis de los siete estados de la cuenca del río Colorado, incluidos Arizona y Nuevo México, se encuentran entre los diez estados con mayor estrés hídrico de EEUU.

Los recursos hídricos también trascienden las fronteras de los países, afirmó Kuzma. “Todos nos vemos afectados si el estrés hídrico está esencialmente cerrando el grifo e impidiendo que distintos países produzcan determinados productos básicos”.

El cambio climático causa sequías y olas de calor cada vez más graves y prolongadas, que hacen que el suministro de agua sea mucho menos fiable. La falta de agua también hace más difícil que la gente sobreviva a estos fenómenos extremos.

Incluso si el mundo consigue limitar el calentamiento a entre 1,3 y 2,4 grados centígrados por encima de los niveles preindustriales –un escenario “optimista”, según el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático de la ONU–, se espera que otros 1.000 millones de personas vivan en condiciones de estrés hídrico extremadamente alto de aquí a 2050, según el informe.


¿Cuáles son las soluciones?
Lugares como Las Vegas y Singapur han demostrado que es posible gestionar unos recursos hídricos muy escasos mediante políticas como el tratamiento y la reutilización de aguas residuales y la eliminación de plantas sedientas de agua, según los autores del informe.

Pero, de acuerdo con el informe, en todo el mundo se está actuando con demora.
Dieter Gerten, jefe del grupo de investigación del Instituto de Potsdam para la Investigación del Impacto Climático, que no participó en el informe, declaró a CNN que las conclusiones ponen de manifiesto la magnitud del desafío al que se enfrenta el mundo y la necesidad de aplicar medidas urgentes para abordarlo.

“Este informe nos recuerda una vez más que la mera suma de síntomas de estrés hídrico agudo y crónico –que afectan ya a grandes zonas de la Tierra y a la vida de miles de millones de personas– nos lleva al borde de una crisis mundial del agua”.

Con información de CNN en Español