Uganda promulgó controvertida ley que castiga las relaciones homosexuales
El presidente de Uganda promulgó este lunes una controvertida ley contra la comunidad LGBT que incluye duras penas por las relaciones entre personas del mismo sexo, una norma muy criticada por gobiernos occidentales y calificada como una de las más represivas del mundo.
“El presidente aprobó el proyecto de ley contra la homosexualidad 2023”, anunció el despacho del mandatario, Yoweri Museveni, en un breve comunicado en su cuenta de Twitter.
La ley, fustigada por la ONU y países como Estados Unidos, se aprobó el 21 de marzo en el Parlamento. Los legisladores defendieron la norma afirmando que estas medidas protegen la cultura nacional y sus valores.
La promulgación atizó los temores desatados en las primeras lecturas, durante las cuales el Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Volker Türk, calificó el texto como “discriminatorio”.
A finales de abril, el presidente Museveni pidió a los parlamentarios que volvieran a examinar el texto, instándolos a precisar que no es un crimen “ser homosexual”, pero que sí están penalizadas las relaciones entre personas del mismo género.
La enmienda clarificó que no será delito la orientación sexual, pero sí los “actos”, que pueden ser castigados, incluso con cadena perpetua.
Pese a que Museveni aconsejó a los legisladores que eliminaran una disposición que penaliza la “homosexualidad agravada”, los parlamentarios mantuvieron este artículo que implica que personas reincidentes puedan ser incluso condenadas a la pena capital.
La homosexualidad está penalizada en Uganda desde las leyes que rigieron durante la colonización, pero desde la independencia en 1962 nunca ha habido una condena por actos sexuales consentidos entre personas del mismo género.
La legislación cuenta con un amplio apoyo de la opinión pública en Uganda, un país mayoritariamente cristiano, donde las personas son muy religiosas y la comunidad LGBT sufre mucha discriminación.
La presidenta del Parlamento, Anita Among, celebró este lunes para promulgación del texto.
“Como Parlamento de Uganda, tomamos en cuenta las preocupaciones de nuestro pueblo y legislamos para proteger el carácter sagrado de la familia (…) Nos mantuvimos firmes para defender la cultura, los valores y las aspiraciones de nuestro pueblo”, afirmó.
Las reacciones de la sociedad civil han sido silenciadas en un país donde Museveni gobierna con mano de hierro desde 1986.
Después de la primera votación, el 21 de marzo, la Casa Blanca advirtió al gobierno de Uganda de posibles repercusiones económicas si la ley entraba en vigor.
Durante su tramitación, esta norma también fue condenada por la Unión Europea (UE) y el Reino Unido.
La ley también fue criticada durante su debate por Amnistía Internacional, que la calificó como “profundamente represiva”.
“El progreso de Uganda en su lucha contra el VIH está seriamente comprometido”, afirmaron en un comunicado tres organizaciones incluyendo el Fondo Mundial de Lucha contra el Sida, la tuberculosis y el paludismo y la agencia estadounidense USAID.
AFP


