Trastorno histriónico de la personalidad
Todos conocemos al menos, una persona que vive por y para llamar exageradamente la atención de los demás. Esa persona, que quizá sentimos por ella algún aprecio, tiene un alto grado de desajuste emocional, concretamente pertenece al grupo dramático de los desórdenes de personalidad.
Dentro del grupo de trastornos dramáticos, emocionales o erráticos, también conocido en el DSM-IV (Manual Diagnostico y Estadístico de Trastornos Mentales), encontramos el trastorno histriónico de la personalidad (THP), según la Asociación Estadounidense de Psiquiatría, lo define: como el trastorno de la personalidad caracterizado por un patrón de excesiva búsqueda de atención, que generalmente comienza en la edad temprana adulta, incluyendo un comportamiento seductor inapropiado y una desmedida necesidad de aprobación.
Quienes padecen de THP, por lo general, muestran una conducta intensamente emocional, dramatizada y teatralizada, intentando no pasar inadvertidos. Consiste, entonces en una exagerada búsqueda de protagonismo.
Las personas que necesitan continuamente llamar la atención, casi siempre tiene buenas habilidades sociales, las cuales usan con frecuencia para manipular a otros y así convertirse en el centro de atención, desmoralizándose si no consiguen atraer el miramiento de los demás. Eso lo podemos ver en un porcentaje mayor en mujeres que en hombres. Mas, sin embargo, se observa mucho en señores, cuya preferencia sexual es por personas de su mismo sexo.
Las personas con THP, dependen en exceso de experimentar la vivencia de ser importantes. Parecen que tienen una sólida autoestima, aunque esto no es así, porque necesitan reafirmarla con sus constantes demandas de atención, o sea, que su autoestima depende de otras personas y, por lo consiguiente, deja de serlo. En eso se parecen a los niños, cuando se ponen de malcriados formando sus pataletas con el fin de atraer la atención de los adultos.
Mi reflexión final, la voy a razonar en dos pensamientos. Uno, el poeta y dramaturgo, británico-estadounidense, Thomas Eliot, quien llegó afirmar: “La mayor parte de los problemas del mundo se deben a gente que quiere llamar la atención”. Eso es innegable. Y el otro, el mismo hecho de haber sido un habitual lector de Mafalda, en la década de los 70, muchas de sus respuestas continúan en mi memoria, una de ellas es cuando el humorista argentino, Quino, a través de Mafalda, exteriorizó: “Algunas personas, no han entendido… Que la tierra gira alrededor del sol… No de ellas”. Así que quienes están obsesionados por captar la atención, hasta tal punto de que se encuentran aburridos cuando están solos y desmoralizados si no encuentran atraer el interés de los demás. Obviamente, padecen de Trastorno histriónico de la personalidad…
Por último, aclaro: lo antes expuesto, no es más que mi humilde razonamiento de acuerdo a lo poco que he leído sobre el tema, ya que no soy ningún experto en psicología, menos aún, en diagnóstico de trastorno mental. De manera, que si hay algún parecido con alguien de mi entorno, es solo una mera coincidencia con el tema de hoy y solo eso, sin ánimo de incomodar a quienes les encantan ser el centro de atención.
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¡Un abrazo lleno de bendiciones! ¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!
Por Fredis Villanueva


