Transparencia Venezuela: La relación mediática con Rusia, China e Irán se enfrió sin Maduro
Luego de que fuerzas estadounidenses capturaran Nicolás Maduro y Cilia Flores en Caracas a inicios de enero, los aliados de larga data del chavismo —Rusia, China e Irán— pasaron de la indignación y condena por el ataque a una postura centrada en la protección de sus propios intereses geopolíticos y comerciales frente al gobierno interino de Delcy Rodríguez.
Así lo determina el informe «El cambio en la alineación mediática y narrativa de Venezuela con Rusia, China e Irán», publicado por Transparencia Venezuela. Según el estudio, la relación mediática con dichos países se ha erosionado progresivamente durante los primeros ocho meses de 2026.
El análisis destaca patrones diferenciados de distanciamiento, a medida que las prioridades materiales de cada nación comenzaron a chocar con el giro pragmático adoptado por el gobierno de Delcy Rodríguez.
De la solidaridad al pragmatismo ruso
Moscú inicialmente calificó la extracción de Maduro como un «secuestro» y un «ataque al derecho internacional» a través de sus portavoces, pero eventualmente la narrativa comenzó a enfriarse. De hecho, el presidente Vladimir Putin no ha hecho una sola mención pública sobre Venezuela en lo que va del año.
En los medios estatales, como RT, y en los canales de comentaristas alineados con el Kremlin, la figura del mandatario derrocado fue sustituida gradualmente por el perfil de Delcy Rodríguez, a quien pasaron a presentar como la «gran negociadora» en el marco de la reapertura energética con Washington
La cobertura en los medios del estatales venezolanos también refleja omisiones estratégicas. Según el informe, Venezolana de Televisión (VTV) difundió 204 noticias sobre Rusia entre enero y agosto, pero solo el 17% abordó la relación binacional.
Las publicaciones marcaron la pauta en los primeros cuatro meses del año, a propósito de acuerdos políticos y turísticos, con notas puntuales sobre el Foro de San Petersburgo. Hubo un breve repunte entre junio y julio tras el envío de ayuda humanitaria rusa para atender las emergencias por el doblete sísmico del 24 de junio.
El 83% restante de la pauta sobre Rusia se enfocó en avances científicos, militares o en la postura del Kremlin frente a la guerra en Ucrania y sus tensiones con Europa.
VTV obvió los señalamientos del embajador ruso en Caracas, Serguéi Melik-Bagdasarov, y del diplomático Vasili Nebenzia, quienes denunciaron abiertamente ante televisoras de su país la presencia de «traidores» en el entorno del propio Maduro, así como las advertencias del canciller Serguéi Lavrov sobre la expulsión de empresas petroleras rusas de suelo venezolano.
China y la defensa de sus intereses
Luego de condenar en enero la operación estadounidense y exigir la liberación de Maduro, los medios estatales chinos entraron en una etapa de marcado silencio sobre la situación política venezolana.
Así fue hasta el anuncio del acuerdo energético entre Caracas y Washington, que involucra el traspaso de yacimientos petroleros. En ese momento, Beijing reapareció en la escena informativa para exigir la protección de sus activos e inversiones en suelo venezolano.
Por su parte, VTV publicó 300 informaciones relacionadas con el gigante asiático, de las cuales apenas 40 (el 13%) hicieron referencia directa a Venezuela, concentradas casi en su totalidad en los eventos de enero, la asistencia enviada tras los terremotos de junio, y convenios en materia comercial y turística
Una alianza opacada por la guerra en Medio Oriente
El compromiso informativo de Teherán hacia Caracas fue el que sufrió la interrupción más drástica. Si bien el canal HispanTV dedicó una amplia cobertura en enero para denunciar el «secuestro» de Maduro, la agenda cambió de forma abrupta a partir del 28 de febrero con el inicio de las hostilidades militares directas entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Con el conflicto en Medio Oriente, las publicaciones de HispanTV sobre Venezuela se desplomaron de 105 en enero a un promedio inferior a diez notas mensuales entre marzo y agosto.
Además de la desvinculación mediática, el estudio de Transparencia Venezuela identificó la primera grieta diplomática. El 20 de julio, la agencia iraní Mehr publicó unas declaraciones del canciller Abbas Araghchi en las que afirmaba que su país no era como Venezuela, «donde toman a una persona y todos los demás se asustan y retroceden».
La frase motivó una nota de protesta formal entregada por la Cancillería venezolana al embajador iraní en Caracas por considerarla «despectiva». HispanTV omitió el incidente en sus transmisiones, lo que sugiere que la cobertura mediática de la relación bilateral no necesariamente refleja el estado real de esa relación en momentos de tensión.
TalCual


