Tokyo Game Show: récord de expositores internacionales y protagonismo ‘indie’
El Tokyo Game Show (TGS), el encuentro más significativo de la industria de los videojuegos en Asia, inauguró su edición más expansiva y cosmopolita.
El evento congregó a más de mil compañías expositoras provenientes de 47 países y regiones, marcando un hito en su historia.
La atención del certamen se centró en los desarrolladores independientes, si bien no se omitió la presentación de lanzamientos de gran envergadura, como Resident Evil Requiem.
El foro, celebrado en el centro de convenciones Makuhari Messe, funcionó como una plataforma crucial para que numerosos desarrolladores buscaran oportunidades de financiación y establecieran nuevos contactos.
Se destacó el valor del TGS como puerta de acceso al mercado asiático, un ámbito de negocio vasto, aunque tradicionalmente complejo por las barreras idiomáticas y culturales, tal como lo manifestaron ejecutivos de estudios extranjeros.
Internacionalización y foco en la creación Independiente
La Asociación de Proveedores de Entretenimiento Informático (CESA), organizadora del evento, confirmó la tendencia globalizadora: de los 1.136 participantes, más de la mitad (615) procedían del extranjero.
Esta cifra, según lo reseñado por EFE, reflejó la creciente orientación internacional del sector japonés. Hideaki Nishino, director ejecutivo de Sony Interactive Entertainment, enfatizó esta realidad al señalar que casi 80% de las ventas de videojuegos japoneses en la tienda en línea de PlayStation se originó en mercados foráneos. Nintendo registró cifras similares.

En esta ocasión, los organizadores pusieron un énfasis especial en el segmento de juegos indie. Se implementó la iniciativa Selected Indie 80, un espacio que destacó ochenta títulos creados por equipos de reducido tamaño, y que fue promovido por gigantes como Sony y Nintendo. Distribuidores especializados en esta rama, como Annapurna Interactive, también ocuparon un lugar prominente con el anuncio de nuevos lanzamientos.
A pesar de este enfoque, la afluencia de visitantes se concentró en probar los desarrollos de las grandes compañías niponas, como Capcom, Square Enix y Konami. Títulos como Silent Hill f, el nuevo Nioh 3 y Onimusha: Way of the Sword generaron largas filas, confirmando que la expectación por las grandes franquicias aún dominó la jornada.
Sin embargo, el ambiente se caracterizó por una atmósfera festiva y de descubrimiento, donde la interacción social y la curiosidad por las novedades se equipararon al interés por los lanzamientos más esperados.
El TGS, cuya edición inaugural se remonta a 1996, asumió un rol central en la industria tras el cese del E3, reafirmando su posición como uno de los grandes escaparates globales del entretenimiento interactivo.
Con información de El Nacional


