Política

«Tarek dijo que iba a investigar y quedó allí:» reclaman información sobre Hugo Marino

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La familia del buzo profesional Hugo Marino sigue sin respuestas a casi siete años de su desaparición. Su madre Beatriz Salas reiteró este miércoles 11 que el Estado venezolano nunca ha respondido a sus solicitudes de información o tiene conocimiento de la investigación que prometió el fiscal Tarek William Saab sobre el caso.

«No tenemos ninguna actualización del caso de Hugo. Están hechas todas las denuncias, se ha denunciado en todas las instancias, él tiene dos medidas cautelares, pero el régimen no responde. Tarek (Saab) dijo una vez en un programa que iba a investigar, que estaba investigando, pero quedó allí. No dijo más nada», dijo Salas en entrevista VPI Tv.

El fiscal Saab lo mencionó una vez durante una entrevista en julio de 2022, pero solo dijo «Sí, yo abrí una averiguación». Salas indicó que las solicitudes de información son continuas y por diversos medios, aunque no hay una respuesta oficial.

«¿Qué pasa con mi hijo? ¿Por qué esta desaparición de esta manera? ¿A quién le era incómodo Hugo? Porque ya no me queda otra alternativa pensar que había alguien del régimen que lo quiere fuere de circulación. No entiendo dónde está la justicia en este país», cuestionó.

Salas espera que en esta nueva etapa tras la captura de Nicolás Maduro, el Estado venezolano provea información sobre el paradero de su hijo.

«Yo le pido a Tarek William Saab, le pido a Diosdado Cabello que sean honestos y digan de una vez la verdad, qué me digan que fue lo que hicieron con mi hijo, dónde lo tienen porque la justicia en algún momento va a llegar… Duele cuando un hijo desaparece, cuando uno no lo encuentra más. Espero que alguien me ayude para yo poder cerrar este círculo, para por lo menos decir dónde está mi hijo y qué hicieron con él», expresó.

Hugo Marino Salas fue detenido el 20 de abril de 2019 por presuntos funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar (Dgcim) a la salida del aeropuerto internacional de Maiquetía. Venía de Estados Unidos, donde vivía y regentaba la empresa Sistemas Electrónicos Acuáticos, especializada en rastreos marítimos de aviones y barcos desaparecidos.

A Marino, actualmente de 60 años, nadie lo ha visto desde que se lo llevaron los presuntos funcionarios de la Dgcim. La primera vez que unos familiares solicitaron información de él en Boleíta, la sede principal del organismo de contrainteligencia, les aceptaron una comida. En la segunda ocasión, los funcionarios negaron que estuviese allí.

Beatriz Salas recordó que su vivienda en Caracas fue allanada por funcionarios de la Dgcim. «Se lo llevaron todo. ¿Qué buscaban ellos en mi casa? Ellos entraron con la llave de mi hijo, entraron con llave porque yo tenía una reja y puerta de seguridad y la abrieron, no la rompieron».

Con información de TalCual