Opinión

SER LA MEJOR VERSIÓN DE UNO MISMO 

Comparte
image_pdfMira en PDFimage_printImprimir
En mi reflexión de la semana comienzo por decir, que me permitan un breve paréntesis. Les comento lo que ya he dicho en otras oportunidades y que no me canso de repetir con sencillez, que soy un asiduo lector de frases célebres que dejaron grandes filósofos y pensadores a través de la historia de la humanidad,  e incluso, muchas de esas frases,  han sido dichas varios siglos a. de C. Y aún, mantienen su vigencia intacta. Una de esas frases que he leído varias veces y que recomiendo leer, se la atribuyen al filósofo y pensador chino, Confucio, él afirmaba: «Cuando veas un hombre bueno, piensa en emitarlo; cuando veas uno malo, examina tu propio corazón». Confucio, nos indica que todas las personas con las cuales nos cruzamos en nuestro camino pueden enseñarnos algo, pero depende de nosotros si queremos o no aprender en nuestro proceso para llegar a ser la mejor versión de uno mismo. 
Así que, sin más preámbulos, SER LA MEJOR VERSIÓN DE UNO MISMO, es un compromiso con el fortalecimiento personal y la autorrealización, en consonancia con la motivación interna por lograr los objetivos que nos hemos propuesto, de manera congruente y equilibrada.
Para abreviar: ser la mejor versión de uno mismo, es un proceso continuo que se alimenta día tras día, teniendo como base con quienes interactuamos en el compromiso constante con nuestro crecimiento personal. 
De modo, que es significativo traer a colocación aquel refrán que  acostumbraban decirnos nuestros antepasados, en sentido peyorativo: «Dios los cría y ellos se juntan«. Además, reforzabán dicho refrán, con otro que dice así: «Pájaros de un mismo plumaje, se juntan para volar». Esos más que  refranes, en la Venezuela rural y decente, eran una forma de advertencia para darnos entender, que NO andábamos con buenas juntas, por lo tanto, el próximo paso era aplicarnos la psicología de la correa, como una forma de NO desviarnos del camino recto de la vida.
En ese sentido crecimos orientados en tratar a las personas virtuosas que conocen la importancia del valor de la gratitud, la prudencia, el respeto y el optimismo. Gente de buena vibra que está clara de sus quehaceres y sus deberes. Además, no sólo hay que admirarla, sino también,  imitarla. 
Cuánto nos encantaría tratar con personas así, de esas que aceptan  sus equivocaciones, aparte de que aprenden de sus errores, se esfuerzan por NO volverlos a cometer. Seguro, que a muchos de nosotrosnos gustaría tratar a esas personas que son capaces de orientarnos de la mejor manera… En síntesis: ese tipo de personas llenas de autenticidad, nos motivan a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos en cada aspecto de nuestra vida. 
¡Un abrazo lleno de bendiciones!
Por Fredis Villanueva