Seis ciudades venezolanas entre las 50 más violentas del mundo en 2020
El Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal publicó el 20 de abril el ranking de las 50 ciudades más violentas del mundo en 2020, el cual incluye a seis urbes de Venezuela.
Como ocurrió con el informe de 2019, México lidera en los primeros 10 puestos del estudio. El ranking de 2020 ubica a las ciudades mexicanas Celaya, Tijuana, Juárez, Ciudad Obregón, Irapuato y Ensenada en los primeros seis puestos del ranking. Le siguen St. Louis (Estados Unidos), Uruapan (México), Feira de Santana (Brasil) y Cape Town (Sudáfrica).
De las 50 urbes más violentas de 2020, 18 se ubican en México, 11 en Brasil, 6 en Venezuela, 5 en Estados Unidos, 4 en Sudáfrica, 2 en Colombia, 2 en Honduras, 1 de Puerto Rico y 1 de Jamaica.
De Venezuela, aparece Cumaná en la posición 11, ciudad que salió del ranking en 2017 y regresó como la más violenta del país. Ciudad Guayana, que para 2019 se ubicó en el doceavo lugar, en 2020 se posicionó en el puesto 14.
Sin embargo, esto no significa una reducción en la tasa de homicidios de Ciudad Guayana, por lo contrario, aumentó. En 2019 registró 462 crímenes, una tasa de 57.80, mientras que en 2020 fueron 471 las muertes violentas contabilizadas, para una tasa de 62.10.
Destaca el hecho de que en esta oportunidad Ciudad Guayana superó a Caracas, que de estar en el sexto lugar pasó al 19. Según el informe, la tasa de homicidios pasó de 74.65 a 52.82.
Maturín pasó de estar en el puesto 48 al 23, Barquisimeto del 31 al 41, y Valencia del 46 al 50. En 2020, Ciudad Bolívar salió del listado de las 50 urbes más violentas del mundo, luego que en 2019 estuviera en el lugar 18.
México con más ciudades violentas
El Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal destacó que en esta edición, 18 de las 50 ciudades son mexicanas. Celaya, que lidera el ranking de 2020, tiene una tasa de 109.38 asesinatos por cada 100 mil habitantes.
“En 7 de las 13 ediciones anuales de este ranking, la ciudad más violenta del mundo ha sido mexicana (esto es, en los años 2008, 2009, 2010, 2017, 2018, 2019 y 2020)”, indica el informe.
Destaca también que “México ya lleva dos años como epicentro mundial de la violencia homicida. No es una casualidad. En 2019 y 2020 se ha aplicado la peor política de ‘control’ del crimen, por parte del gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador: por un lado, al no actuar contra los grupos criminales, principales responsables de la violencia, más que excepcionalmente, bajo la suposición de que si las fuerzas del orden no molestan a los hampones, ellos se portarán bien; por otro lado, aplicar vastos programas de subsidios con la esperanza de que los delincuentes, a cambio de ellos, dejen de delinquir”.
Instó a las organizaciones ciudadanas, sociales y agrupaciones religiosas a reactivar la denuncia ciudadana.
Por otra parte, a diferencia de años anteriores, en 2020 salió del ranking la ciudad de Guatemala y en 2019 salió San Salvador. “En las ediciones del ranking de los años 2011, 2012, 2013 y 2014, la ciudad hondureña de San Pedro Sula ocupó la primera posición. En 2013, la urbe tuvo una tasa 187.14 homicidios por cada 100 mil habitantes. En 2020, con una tasa cuatro veces y media inferior (41.19), ocupó la posición 33”.
En el caso de Brasil, señala que si bien en 2019 se redujeron las muertes en 19%, mientras que en 2020 se incrementaron en 5%, la tendencia general sigue siendo a la baja de la violencia. “La tasa promedio de las 12 ciudades brasileñas incluidas en la presente edición es de 47.27 por cada 100 mil habitantes, mientras que la tasa promedio de las 18 ciudades mexicanas fue de 67.09”.
Para el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal, esto obedece a aplicaciones de políticas de control del crimen opuestas a las que se aplican en México.
“En 2019, del ranking salieron seis ciudades de Brasil. Cabe recordar que en 2018 tuvo 14. Pero ingresaron dos ciudades brasileñas. Sin embargo, se trata de un logro notable bajo el nuevo gobierno, el cual tampoco es complaciente con los criminales y les aplica la ley sin miramientos”, agregó.
Otras novedades del ranking 2020
Con respecto a la edición de 2019, en el estudio de 2020 salieron del listado Manaos (Brasil), Palmira (Colombia), Guatemala (Guatemala), Guadalajara (México), Reynosa (México) y Ciudad Bolívar (Venezuela).
Sin embargo, ingresaron las ciudades Teresina (Brasil), que había salido en la anterior edición; Mossoró (Brasil), Memphis (Estados Unidos) y Colima (México), incluidas por primera vez; New Orleans (Estados Unidos), que salió en la edición de 2019; y Cumaná (Venezuela) que había salido en la edición 2017.
De las 50 urbes más violentas de 2020, 18 se ubican en México, 11 en Brasil, 6 en Venezuela, 5 en Estados Unidos, 4 en Sudáfrica, 2 en Colombia, 2 en Honduras, 1 de Puerto Rico y 1 de Jamaica. 46 de las 50 ciudades del estudio se ubican en el continente americano, 40 de ellas en América Latina.
Metodología y dificultades

Cabe destacar que el Consejo Ciudadano para la Seguridad Pública y la Justicia Penal no incluye en sus informe a ciudades de países en conflictos bélicos abiertos, como Siria, Sudán o Yemen, ya que la mayoría de las muertes violentas que allí se registran no se corresponden a la definición universalmente aceptada de homicidio, sino a muertes provocadas por operaciones de guerra, de acuerdo con la clasificación que hace la Organización Mundial de la Salud.
Asimismo hacen mención a la dificultad para reconocer la magnitud de la violencia homicida en algunos países.
“En Venezuela la dictadura no informa o miente; además, miles de los asesinatos son ejecuciones extrajudiciales a manos de la Policía. Los medios de comunicación agonizan entre la persecución y el desastre económico. Y las pocas ONG que hacen un gran esfuerzo por contar los homicidios actúan con escaso rigor”, explica.
Sobre México, señala que dista de la ausencia de transparencia de Venezuela, pero aun así tiene sus problemas. “La autoridad responsable (Sistema Nacional de Seguridad Publica) aporta datos mensuales sobre víctimas de homicidio, pero no los presenta con desagregación municipal sino estatal, lo cual es absurdo, porque no hay manera de tener cifras estatales sino sumando las de los municipios”.
Para el estudio que realizan anualmente, consideran cuatro tipos de fuentes:
| Las cifras de los estudios periódicos sobre incidencia criminal (y operación de los sistemas de justicia penal) de la Oficina contra la Droga y el Delito de Naciones Unidas.Las cifras de mortalidad de la Organización Mundial de la Salud.Las cifras sobre incidencia criminal de los gobiernos de países, además de los gobiernos de jurisdicciones subnacionales y policías metropolitanas.Informaciones periodísticas. |
La organización precisa también que “todas estas ciudades (y cientos de otras más) fueron consideradas para el ranking. Si no figuran no es por falta de información, sino porque o las ciudades no tenían más de 300 mil habitantes o las tasas no fueron los suficientemente elevadas”.
“Estamos informados de que hay muchas ciudades con tasas más elevadas que las que corresponde a la posición 50 (34.65 por cada 100 mil habitantes), pero que no cumplen con el requisito de tener una población de 300 mil habitantes, como es el caso de las ciudades colombianas de San Andrés de Tumaco (tasa de 87.15) y Tuluá (tasa de 66.89), o la mexicana Manzanillo (tasa de 145.53), por solo citar unos ejemplos”, agrega.
Menciona que también hay decenas de municipios en Brasil, Venezuela, México, Honduras y el Salvador, en similar condición, pero que no son ciudades en sí (sino parte de otras) o no tienen más de 300 mil habitantes. Por razón similar, excluyen a Belice y Nassau en América, y algunas de África.
Con información del Correo del Caroní


