Revolución devoradora

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“La Revolución es como Saturno, devora a sus propios hijos»: expresión final de Maximilien  Robes Pierre cuando iba camino a la guillotina para ser decapitado en 1794. La frase es sin embargo atribuida en su origen, a otro francés Pierre Victurnien Vergniaud.

Con las consabidas  excusas y las insalvables diferencias entre aquellos líderes auténticos pensadores y estrategas revolucionarios y los fugaces “funcionarios” que han ocupado cargos en el oficialísimo en el municipio Zamora, uno lee o escucha declaraciones y posiciones de exalcaldes, exconcejales, exfuncionarios de alto rango y simplemente confirma el viejo axioma que: “la revolución devora sus propios hijos”, repasemos la historia, comencemos con los fundadores del MVR, dónde están? Que influencia tienen en la gestión de gobierno ? ¿Quienes gobiernan hoy?, la mayoría aparecidos infiltrados, tránsfugas, ilustres desconocidos en la historia y el quehacer diario del municipio, ¿dónde están los exalcaldes? ¿Que pasó con Alejandro Reyes Alcalá?, terminó expulsado del PSUV montando tienda parte con otro partido que también  lo devoro la revolución. ¿Qué papel juega Rosa Mencía? alabada por los conserjes de la revolución en su momento estelar y luego desahuciada, apartada, sin permitirle siquiera el derecho a  la reelección en la alcaldía. Hoy deambulan anónimos, ignorados, vacíos, al dejar las mieles del poder, ¿Dónde están los concejales que ejercieron la representación del chavismo en los tres últimos periodos de gobierno? que en su oportunidad alzados con mayoría absoluta, sumisos, se dedicaron a vagar en el cargo y en el tiempo sin una propuesta acertada, lógica razonable para solucionar aun en parte los tantos y graves problemas que aquejan al municipio exhibiendo su incapacidad e ignorancia, permaneciendo inertes, callados, cabizbajo, ejecutando una de las funciones más grises, sin contenido social en beneficio colectivo que haya visto el municipio, hoy la mayoría de ellos cuestionados por sus antiguos camaradas, apartados y mal vistos por los actuales jerarcas rojos, el insólito hecho que muchos de esos mal llamados “dirigentes” hayan abierto tienda aparte en el bando de la oposición indica la realidad «la revolución devora sus propios hijos» solo que aquí los hijos no son tan legítimos ni originales revolucionarios, muchos son putativos, adoptados, reencauchados, infiltrados, dudosos, lo único lamentable y perjudicial al municipio es que las faltas de estos líderes lo hacen supliéndolos por forasteros, indolentes, aguafiestas, plastilinas, desconocedores de la colectividad sus problemas, necesidades  y su historia, alejados del que hacer ciudadano, que bailan al son del poder arrimados recibiendo migajas mientras puedan compartirlo en sus ambiciones, luego casi seguro por su escasa influencia comunitaria y su nulo proceder en el bien común, ingresarán a la lista perdida de los cadáveres de la revolución transmutados por ella misma.

En días pasados el gobernador visitó Puerto Cumarebo la comunidad muy poco tomada en cuenta pudo observar con tristeza el pobre papel de los actuales concejales electos por cierto en unas elecciones con casi 80% de abstención, insípidos, incoloros, insalobres, desubicados, callados, igual o peor que los anteriores concejales de la revolución. Muy pronto deambularan solitarios se olvidarán de las cortas y esporádicas visitas que hacen a Zamora y regresarán a sus lugares de origen con mucha pena y ninguna gloria, otras zonas de la ciudad, ni siquiera notarán su ausencia, creo que a nadie les importa, ellos nunca deben haber leído o escuchado otra frase de Robes Pierre “ una revolución no es más que un crimen estruendoso que destruye a otro crimen» posiblemente alguno haya pasado frente al cementerio de Puerto Cabello y leído el epitafio escrito en la entrada perfectamente aplicable a estos extintos representantes  del chavismo en Zamora ” Pasaron todos como sombras, como viajeros que van en postas”

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