Pacifica o confrontada, por Douglas Jatem Villa
El venezolano debe vivir labrando el bienestar de la familia y de esa manera del país. Debe preservar los principios y valores esenciales del ser humano. Una vez recuperado el país, deberemos realizar un poderoso esfuerzo educativo para construir un nuevo pacto social contemporáneo centrado sobre la sociedad civil. El ciudadano no puede apartarse de realizar su responsabilidad con el país, lo que incluye cerrar el paso a totalitarios y aventureros que solo se interesan por sus intereses ilegítimos. Los venezolanos debemos responsabilizarnos por la corrección de nuestro sistema político y nuestro comportamiento.
Luce necesario ajustar la capacidad política del liderazgo opositor encabezado por Guaido, lo cual significa, entre tantas cosas, aplicar el liderazgo que constituyen María Corina Machado y Antonio Ledezma. Deben expulsarse personas con intereses ilegítimos.
El gobierno acusa falsamente a la oposición de pedir la invasión extranjera, mientras le ha abierto impunemente la puerta a cubanos, rusos, iraníes, turcos, irregulares colombianos, y a diversos narcotraficantes y delincuentes internacionales. Se recuerda que alguien dijo una vez que Cuba y Venezuela son una misma cosa. Esto hace necesario, más que la acción de Venezuela, la actuación de la comunidad internacional y la aplicación de los instrumentos y medidas correspondientes a la seguridad global, especialmente en el continente americano. Es esto pedir la invasión extranjera?.
Se deben rechazar las votaciones este año porque: a) Atornillan la ilegitimidad de Maduro y convalidan la vulneración de nuestras instituciones republicanas. b) Seis y medio millones de venezolanos votaron en diciembre de 2020 que Maduro no es presidente. c) El gobierno pésimo seguirá siendo el mismo causante de la destrucción nacional; d) Los nuevos funcionarios no tendrían recursos y competencias para realizar gestiones en beneficio de la gente humilde que sufre tantas calamidades. Pudieran lograr beneficios algunas personas y partidos “adecuadamente” relacionados con el gobierno, pero no el pueblo. No existe alguna razón para votar.
Existe un grupo de personas y de partidos, que calificándose de opositores a Maduro, manifiestan que el no es ilegitimo y que puede gobernar hasta enero de 2025. Incluso invitan a votar en noviembre. Se les pregunta: a) Es cierta la destrucción de las instituciones y de la economía nacional? Se han violado derechos humanos denunciados ante la ONU y la CPI? Es posible aguantar hasta 2025, como se pudo hacer hasta 1998? Es necesario el cambio de gobierno? La historia muestra que se deben enfrentar personas realmente antihumanas, como Hitler. No es cierto que la ilegitimidad de Maduro es ajena a las votaciones en noviembre, porque un país con un presidente ilegitimo es un país “fallido institucionalmente” que no puede desenvolverse en condiciones normales, y en consecuencia que no puede realizar elecciones “normales”. El gobierno ha logrado “conquistar” el grupo referido y así impide la unidad nacional haciendo mas dura la lucha por el cambio, pero no podrá impedir que la libertad regrese a Venezuela.
Como todo autócrata, Maduro pretende que nos resignemos a su persona y a todas las condiciones que ha anunciado que impone para poder dialogar con el, especialmente que se le reconozca legitimidad, algo que los venezolanos hemos condenado desde enero de 2019, tanto la de origen, como la de ejecución, y que es una de las razones fundamentales por las cuales es necesario el cambio de gobierno. También pretende que se eliminen las sanciones que reclama, respecto de lo cual nosotros esperamos naturalmente que se castiguen los delitos que en justicia deban ser castigados, y no que se utilicen como un recurso para procurar un fin determinado. Sabemos que estas sanciones son posteriores a la destrucción de la economía, y no su causante..
Se estima que la Corte Penal Internacional debe decidir la culpabilidad de Maduro en los cargos gravísimos que se le imputan. Sin embargo, el cambio de gobierno que necesita esencialmente el pueblo venezolano se deberá producir sea cual sea el dictamen de la Corte.
La misión fundamental de Fedecamaras se ha visto empañada durante su asamblea nacional numero 77. Le corresponde representar al sector empresa, lo que comprende su independencia, su institucionalidad, el derecho de propiedad y a la iniciativa, es decir las instituciones que posibilitan la actividad empresarial componente esencial del todo nacional, razón por la cual ella es parte de los intereses nacionales. Esto tiene que ser respetado y preservado por el estado, y, esencialmente por la misma organización que tiene que preservar su independencia institucional y a todos sus integrantes, incluso para que puedan competir entre ellos.
Se valora el hecho de que la Iglesia de todos los credos ha defendido y respaldado los derechos del pueblo venezolano, y continuara haciéndolo sin salirse del terreno de su misión pastoral.
El pueblo cubano decidió luchar en la calle por sus derechos, e independientemente del resultado del combate en este momento, se puede esperar que no se detenga hasta lograr el objetivo, como debe hacer el pueblo venezolano.
Frente al micrófono y la cámara, el politiquero pretende infructuosamente ser visto como el aspira, y no como realmente es.
Los venezolanos emigrados no abandonan a Venezuela y participan en el proceso de liberación del país.
El dialogo es un método, no un objetivo o meta. No se dialoga por dialogar, sino para resolver una situación. Si no se puede recuperar pacíficamente a Venezuela, si los “diálogos” realizados no han dado un resultado, si no se puede realizar la elección presidencial, o cualquier otra opción convenida al cambio de gobierno, se debe apartarse de los llamados diálogos y mantener e incrementar la confrontación. Si no se puede evitar un mal, no podemos, ni por un momento, fallar en protestar.
Con relación a este asunto esencial, creo conveniente tener presente al sacerdote católico español a quien me referí en comunicación anterior: “ Si fuera necesaria la lucha armada para lograr la libertad, ello seria completamente licito. La libertad se debe procurar por medios pacíficos, pero si no se logra y la única salida tiene que ser violenta, esta se debe aplicar. Si el precio de la libertad es una plaza llena de muertos, que los haya, y si es necesario que sean 10 plazas, que las hayan porque la libertad justifica ese precio”. Es evidente lo radical, pero el hombre integro no puede renunciar a la libertad. El gobierno debe aceptar la solución pacifica.
No se puede ser un rambo victorioso, pero si un venezolano que aporta lo posible a la liberación del país, incluyendo lo que puede motivar en otros compatriotas. Entre los buenos comportamientos que nos podemos anotar figura destacadamente la resistencia que hemos mantenido durante todos estos años, la cual obviamente se debe mantener e incrementar, junto con todos los que podemos inventar y desarrollar con base en la Constitución Nacional, especialmente los artículos 333 y 350, los cuales dan pie incluso para la desobediencia civil. Ningún gobierno puede gobernar si los gobernados no le obedecen. Si aumenta el número de ciudadanos que no obedecen el poder sufre cambios y las lealtades significativas se resienten.
Douglas Jatem Villa


