Opinión

No valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos

Comparte
image_pdfMira en PDFimage_printImprimir

Desde la Península de la Amistad

Cuántas veces hemos escuchado la legendaria frase: “No sabemos lo que tenemos hasta que lo perdemos”, pero nunca nos hemos detenido a reflexionar sobre ella. Porque tenemos la fea y mala costumbre de no valorar lo que tenemos en su momento. Así como de apreciarlo, cuando ya es tarde. A menudo por estar ocupados en cosas ilusorias, no nos damos cuenta que hemos dejado partir una parte insuperable de nuestra vida. Y, con el tiempo exteriorizamos un sentimiento de nostalgia.

En lo personal, leo siempre los WhatsApps, que me envían varios de mis contactos. Recientemente, me enviaron un mensaje tan bello que despertó en mí, el nombre del artículo de hoy (No valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos), por supuesto, he querido compartir una parte del mensaje con los estimados lectores de este prestigioso Diario “lamananadigital.com”. Sin más preámbulo, paso a transcribirlo: “Hoy estuve pensando en la mala costumbre que tenemos los seres humanos de valorar algo solamente en ausencia. Valoramos el dinero cuando nos falta. Valoramos el tiempo cuando nos estamos muriendo. Valoramos la familia cuando la perdimos. Valoramos el frío cuando hace calor y deseamos que haga calor cuando hace frío… Nos quejamos porque tenemos que ir a trabajar y si no tenemos trabajo, también porque nos falta… Vivimos de recuerdos del pasado o anhelamos un futuro que ni sabemos si logramos alcanzar, mientras sufrimos en el presente como si nos encontramos en una prisión sin salida… Nos quejamos de nuestros hijos pequeños y luego cuando crecen deseamos que vuelvan a ser niños… Vivimos discutiendo con nuestros padres y luego cuando mueren, anhelamos con todo nuestros ser, poder retroceder el tiempo y verlos aunque sea unos pocos minutos para darles un abrazo y decirles lo mucho que los amamos… Nos quejamos de todo lo que nos falta y nos olvidamos disfrutar lo que tenemos…Nunca creemos que se nos puede acabar el tiempo hasta que se nos acaba. Nunca creemos que podemos perder algo, hasta que lo perdemos… ¿Por qué mejor disfrutar el sol cuando está brillando? Y ¿Por qué mejor dejar que la lluvia nos moje cuando está lloviendo?”.

En mi muy humilde reflexión final, pienso en las veces que nos hemos preguntado: ¿Por qué no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos? Fíjense, que en la vida hemos tenido algo que no significa nada para nosotros hasta que nos lo quitan. Es triste, pero sencillamente es así, nos cuesta valorar cada detalle y cada presencia. No conocemos el valor de lo que tenemos y como está ahí, en el día a día, pasa a ser cotidiano, por eso, creemos tenerlo seguro y lo descuidamos. De ahí la gran importancia de dar gracias, agradecerle a Dios y valorar lo que se tiene.

Observo, obviamente en lo personal, que no todos estamos hechos de los mismos genes de duración y si alguien no valora nuestra presencia, concluimos por ofrecerle nuestra ausencia. Todos nos hemos cansados alguna vez de insistir o de permanecer sin sentirnos valorados, por lo que es importante que pongamos atención a las señales. El silencio habla más que las palabras para quien sabe escucharlo.

Para finalizar, recordemos: no valoramos lo que tenemos hasta que lo perdemos y no sabemos lo que nos estamos perdiendo hasta que lo encontramos.

Gracias por haber leído el artículo, si te gustó ayúdame a difundirlo, compartiéndolo con tus familiares y amigos.

¡Un abrazo lleno de bendiciones!  ¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!   

Por Freddy Villanueva           

Deja una respuesta