No se debe negar la verdad, por Douglas Játem Villa
Entre tantas realizaciones buenas que puede registrar Venezuela se pueden destacar el Sistema de Orquestas y Coros Juveniles Simón Bolívar, PDVSA y el Programa de Becas Gran Mariscal de Ayacucho. Por el lado de los peores errores y equivocaciones, muchos venezolanos anotamos el trágico desenvolvimiento del país durante ya unos cuantos años, incluyendo lo que parece ser la resignación ante la pésima administración de Maduro, quien no fue elegido Presidente bajo los términos de la Constitución Nacional, lo cual significó su desconocimiento por parte de la Asamblea Nacional, una gran mayoría de la población, e incluso de muchos gobiernos extranjeros. Sin embargo, al cabo de más de tres años de deterioro continuado, se observa que existen organizaciones y personas que anuncian su intención de votar en diciembre de 2024 para elegir un nuevo presidente, indiferentes a la calidad institucional del gobierno. Cómo se comprende que un gobierno ilegítimo puede ser beneficiado por una especie de borrón y cuenta nueva para participar en esa elección de 2024?.Cómo se puede ser indiferente ante la penuria que tendría que continuar soportando el pueblo venezolano, al cual se pretende seguir engañando con falsas promesas y propósito de enmienda, algo que solo puede explicarse como resultado de ambiciones e intereses personalistas y particulares, tanto de personas, como de partidos que han terminado siendo considerados cascarones vacios. Será que se perdió la humanidad y la dignidad?.Será que en el ámbito de la política, la ética y la moral no desempeñan algún papel? No se trata de odiar y despreciar a algunos, se trata de que somos seres humanos venezolanos. No se trata de promover la abstención, de no aceptar el valor del voto popular. Se trata de respetar y preservar la institucionalidad de Venezuela, la vigencia de la Constitución Nacional.
Cabe preguntar qué expectativa se tiene con relación al comportamiento del gobierno respecto de la planteada elección en 2024. Calidad del proceso electoral?.Reacción ante una posible derrota electoral? Reconociendo la calidad del régimen, se admite la posibilidad de un diálogo honesto?. Si se razona que no se tiene la fuerza para derrotar al gobierno, se concluye en la rendición?.De ser así, qué objeto tiene la elección?. No debe haber resignación y pensar que no se tiene fuerza porque apenas en diciembre de 2020 seis y medio millones de venezolanos exigimos el cambio del gobierno, con toda la vigencia constitucional que significan los artículos 333 y 350 de la Carta Magna.
Es evidente que hemos fallado como oposición, que el patrón de comportamiento de los partidos políticos tradicionales no se compagina con los requerimiento que plantea la situación del país. No se trata de conservar un “ejercito” de compañeros, de seguidores, para lograr un fin particular. No se trata de una competencia por Miraflores, el cual dejará de ser tan poderoso como ha sido. Se trata de ser ciudadanos con el poder que corresponde a la sociedad, al pueblo, teniendo a los entes del estado como servidores de la sociedad civil.
La visión de Venezuela, respetando las otras que existen, nos dice que si realmente queremos recuperar a Venezuela, debemos reconocer y aceptar que la terrible situación del país es en medida determinante nuestra culpa por comisión, y por entregar un excesivo poder a las organizaciones políticas venezolanas, las cuales se deterioraron. Debemos aceptar que tenemos que rectificar, que transitar un camino que exige un nuevo liderazgo. Tenemos que alcanzar que el proceso que tendremos que transitar sea influenciado significativamente por tres fuerzas, las cuales son :a) el desempeño político acertado de la oposición, b)lo muy negativo que continuará siendo el desempeño del gobierno, y c) factores relacionados con la geopolítica internacional.
A cada ciudadano venezolano le corresponde hacer, cada minuto del día, lo que le sea posible para contribuir a recuperar la patria, asignándole la prioridad debida a la tarea primaria de cambiar el gobierno, y en la medida posible a la otra tarea de preparar la gestión gubernamental, la cual junto con la sociedad civil concretará la transformación nacional


