Política

Miles de niños venezolanos dejarán de recibir apoyo por recorte del Programa Mundial de Alimentos

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El Programa Mundial de Alimentos de Naciones Unidas (PMA) se instaló en Venezuela en 2021, durante la pandemia de la covid-19. Más de nueve millones de personas padecían en ese momento inseguridad alimentaria moderada y severa. Cuatro años después, la reducción global de los fondos de ayuda humanitaria, en parte por los cambios en la política exterior de Estados Unidos, ha obligado a reducir la atención a la mitad, pese a que la emergencia humanitaria en el país continúa.

El programa, que llegó a desplegarse en 11 de los 24 Estados, ahora trabajará únicamente en cuatro: Delta Amacuro, Sucre, Zulia y Falcón. A través de un video en sus redes sociales, Marianela González, oficial de Comunicación de PMA en Venezuela, explicó que la falta de financiamiento está poniendo en riesgo la ayuda en todo el mundo. “Nuestro programa de comidas escolares aquí no es la excepción”, dijo.

La dotación de comidas en escuelas públicas ya no estará activo en Trujillo, Barinas, Yaracuy, Monagas y Anzoátegui, donde beneficiaba especialmente a niños de comunidades remotas y vulnerables. González pone como ejemplo el caso de Arismendi, una comunidad en el estado Barinas a la que llegaron en 2022. Antes y después de la pandemia, la falta de comida se ha convertido en causal de deserción escolar en Venezuela, pues el programa de alimentación gubernamental ha retrocedido drásticamente en su cobertura, así como también el poder adquisitivo de las familias venezolanas.

Para instalarse en Venezuela en 2021, el director general del PMA, David Beasley, debió reunirse con Nicolás Maduro y también con Juan Guaidó, que encabezaba a la oposición en ese momento. La asistencia humanitaria fue parte de las tantas negociaciones políticas que se han dado en la prolongada crisis institucional venezolana.

Con información de Alberto News