Más perseverancia, por Douglas Játem Villa

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A pesar de las tantas veces en las cuales se ha referido la pésima gestión de gobierno de Nicolás Maduro ellas no agotan el tema, y se debe mantener la denuncia y su confrontación. Se admite que pareciera una pérdida de tiempo dado que el gobierno ni se da por enterado, mucho menos presenta alguna explicación de su fracaso. Es fácil darse cuenta del grave error que sería que cesaran las quejas y demandas sobre el gobierno. No se debe dar la menor impresión de que cesó la oposición al gobierno, que terminó el combate contra su ineficiencia. Mientras exista la denuncia y la queja, existe la oposición, existen venezolanos que protestan la situación reinante. Eso se complementa con la realidad en la cual el gobierno solo muestra ineficiencia e incapacidad, y, lo que es peor, indiferencia respecto de la vida del pueblo venezolano. Debe apreciarse el resultado que se puede esperar de una combinación de un comportamiento político fuertemente opositor con una gestión gubernamental absolutamente fracasada; es decir, el niño que llora, la gestión fracasada,  y la mamá que lo pellizca, el niño que llora. Esto al menos asegura la presencia permanente de una buena mayor parte de los venezolanos en la protesta, en la inestabilidad del gobierno. Todavía se debe agregar el efecto que la permanencia de la grave situación tiene sobre el desenvolvimiento del país. Es indudable que cada día aumenta la cantidad de venezolanos disgustados, y hasta desesperados, lo cuales terminarán sumando los descontentos. Esta es la historia. No se trata de algo que se puede esperar. Se trata de la inmensa cantidad de compatriotas que cada día apenas sobreviven. Esto se puede constatar en la realidad de cada día, no es cuestión de propaganda, o de distribuir mentiras para molestar al gobierno. Cuántas familias venezolanas sufren diariamente por falta de comida, de agua, de electricidad, de transporte, de salud; en fin por falta de vida. La situación se hace más terriblemente patente al traer presentes a los 7 millones, o algo así, de venezolanos que se han “visto obligados” a irse, aún atravesando el Tapón del Darién, para ir a “buscar” vida y existencia en muchos lugares del mundo. Puede alguien decir que se está mintiendo? Que se está manipulando la verdad? Esta es la VERDAD

Ahora, veáse la otra cara de la moneda. Qué proporción de venezolanos puede mantenerse “amistosa” con el gobierno? Cada día una crecientemente menor, y esa evolución disminuye la base de sustentación del régimen. Es decir se pueden generar reacciones en contra del gobierno, y a favor.Pero evidentemente la mayoría sería contraria. Es evidente que eso no ha ocurrido, pero la película completa incluye también las tendencias que pueden generar modificaciones, cambios, como el que espera la mayoría de los venezolanos. Al hecho de que el cambio no se ha registrado y que es difícil esperar, se puede contestar, junto con Martin Luther King, diciendo que si bien uno puede decaer momentáneamente en su ánimo ante alguna decepción, uno nunca debe perder la esperanza infinita que lo acompaña hasta que se alcanza el objetivo, el cambio.

Sigamos protestando y reclamando lo que necesitamos para vivir con dignidad sin decaer, sin cansancio, sin rendirnos. Exijamos elecciones “legítimas” en 2024. No nos confundamos. Nuestro objetivo es conquistar un gobierno honesto y responsable para Venezuela, con los mejores venezolanos que son tantos, y no simplemente un cambio de partido, o de candidato