Más Confianza
El análisis no experto aprecia que la discrepancia fuerte entre el gobierno y la oposición “real” se mantiene relativamente igual, pero se puede visualizar cierta tendencia a favor de la segunda.
Conviene precisar que se considera que las actividades de la oposición “no real”, la que participó en el evento del 6D, y que repetirá en lo que se intente hacer este año, no ejercerán algún efecto significativo sobre la situación de Venezuela. No se cuestiona esa participación si no es motivada por intereses no democráticos e inmorales.
Con relación a la discrepancia gobierno-oposición, se reconoce que el primero se mantiene en el poder con el apoyo militar conocido, ámbito en el cual se comenta un presunto acuerdo con sectores irregulares colombianos supuestamente apoyando al Gobierno.
Los medios refieren ciudadanos venezolanos habitantes de la zona sureña, identificándose con nombre y apellido, denunciando bombardeos y ametrallamientos desde helicópteros contra viviendas en las cuales viven niños.
El Estado, destacándose el Fiscal General de la República, tiene que investigar si es cierto que militares venezolanos dispararon contra niños venezolanos indefensos, junto con sus padres. Por otro lado, el Gobierno retoma el tema del Estado Comunal en forma contradictoria con su supuesta disposición al dialogo, en busca de un entendimiento con los diversos sectores del país.
En esto se puede ver cierta tendencia a la confrontación interna debilitadora en el ámbito del gobierno, entre partidarios “ideológicos” del Estado Comunal, la Ciudad Comunal, y los que consideran críticamente vital la reactivación de la economía.
El Estado no puede ser el monarca contemporáneo sobre unos súbditos sobreprotegidos. La soberanía reside en el pueblo, en la sociedad civil, la cual le asigna al estado la responsabilidad de disminuir al máximo posible, la desigualdad y la injusticia, preservando la iniciativa individual.
También debe haber sectores adversos a la violencia al sur del país. Todo esto influye naturalmente en forma negativa sobre la estabilidad del Gobierno. Este sigue siendo muy malo y con una economía en muy malas condiciones, la cual le significa una carencia de recursos cada vez mayor, todo lo cual se traduce en un creciente rechazo por parte del pueblo.
Con relación a este, se plantean cuestionamientos mas o menos significativos a la intensidad de la oposición “real”, pero al respecto se traen al frente las muy trilladas argumentaciones relativas a la ilegitimidad general del Gobierno.
No obstante, esto no niega las diversas fallas en el ejercicio de la labor opositora, incluyendo la falta de un buen liderazgo, la necesaria coherencia interna y, algo muy importante, la reactivación del trabajo con posterioridad a la victoria del 12D. Aunque se puede aceptar cierto grado de temor a la represalia gubernamental, sobre todo a sus practicas violatorias de derechos humanos, se cree que en la oposición existe suficiente fuerza y decisión para mantener la posición resistente todo el tiempo que sea necesario.
Es oportuno, entre varias cosas, reconocer la responsabilidad de las academias científicas de Venezuela aportando el conocimiento que reúnen con miras a la solución de los diversos problemas que nos agobian .En este momento, se debe señalar a la Academia Nacional de Medicina alertando respecto al necesario proceso de vacunación contra el Covid-19 , incluyendo lo relativo a la “vacuna cubana”, la cual es, según los científicos, una “candidata a vacuna”, y también sobre el producto Carvativir que no ha sido evaluado suficientemente.
La historia enseña que transigir debido al miedo con algo indeseable a cambio de una supuesta seguridad, equivale a ser victima indefinida del chantaje, de la inseguridad. Combinando, como se debe, objetividad con honestidad, y naturalmente con la procura permanente del bienestar, la democracia y la libertad de nosotros los venezolanos, me permito mi “convicción” de que nuestro pueblo aportará lo necesario para que Venezuela complete la escalada y conquiste la cima.
Esto va mas allá de un deseo e ilusión natural e idealista, de libertad en el hombre. Se basa, entre otras cosas, en lo siguiente:
a) 22 años dentro de un proceso que ha demostrado capacidad para resistir todo el tiempo que sea necesario a una realidad que ha vapuleado mucha gente.
b) Evolución entre alzas y bajas de las dos partes, de las cuales el pueblo sede resistente tiene la ventaja natural evidente sobre el ocupante temporal para acumular una fuerza y una eficiencia opositora superiores.
c) Situación no relacionable con otros casos, como se suele hacer en “ejercicios de Ciencia Política”, con la experiencia cubana de historia significativamente diferente a la de Venezuela. d) Respaldo internacional con mayor importancia relativa a favor de la oposición, y con intereses estratégicos regionales en juego.
Se seguirán registrando sufrimientos y reclamos de la mayoría de los venezolanos, en forma parecida a la situación de muchas personas y familias ante situaciones de alguna enfermedad muy grave, las cuales son superadas por la combinación ciencia, médico y responsabilidad del paciente. Considero que dentro de la Constitución y la legitimidad, se cuenta con una buena probabilidad de vencer y lograr el cambio vital, mayor que la correspondiente al mantenimiento del status quo en concordancia con el literal b.
Esto es diferente a lo que algunos relacionan con la “Guerra Híbrida”, la de la guerra chavecista que “nunca acabará”. La cual, por cierto, no termino de verle el queso, como a la tostada. ¿Qué es lo que nunca acabará?.
No creo que sea lo de Cuba que ya es viejo. Tampoco me parece que se refiera a la combinación “hibrida” de varios componentes, los caribeños, los vecinos y los de la Plaza Roja, algo que también tiene historia. Se puede admitir la maldad en el hombre, frente a lo cual se reconoce la perfectibilidad del ser humano. La sabiduría aceptada indica que escalar la montaña prela sobre estar en la cima, que el proceso prela sobre el espacio. Tenemos que completar el trabajo de producir el cambio para poder traducirlo en la felicidad de los venezolanos. Hay corazón, razones, espíritu y mente para perseverar.
Douglas Jatem Villa


