Opinión

Los tropiezos son lecciones disfrazas 

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   En mi reflexión de la semana, comienzo por decir una perogrullada, porque creo que todos hemos tropezado, no solo una vez, sino muchas veces en la vida. Hay una frase, de autor desconocido, que en lo personal me encanta tanto, que la tomé como referencia en mi reflexión de la semana, la cual dice, así: «Los tropiezos son lecciones disfrazas», esta frase resalta, que cada vez que tropecemos, no es que dejemos de caminar hacia la meta que nos hemos propuesto, sino que tenemos que ser más cauteloso para no volver a cometer las mismas acciones al pisar. Asi que, cada tropiezo es una lección esencial que nos invita a intentar de nuevo, pero con mayor sabiduría e inteligencia. 
   Así que, sin más preámbulo, LOS TROPIEZOS SON LECCIONES DISFRAZADAS, que juegan su rol en la vida, porque son los que convierten las caídas, en oportunidades y aprendizaje, para enfrentar los fracasos con objetividad,  dándonos la capacidad de fortalecer el carácter, mejorar estrategias y avanzar con mayor madurez, convirtiendo cada dificultad, en un paso necesario hacia la superación y crecimiento personal. 
   Según la filosofía estoica, los tropiezos no son desgracias, sino lecciones y oportunidades para cultivar la virtud y la fortaleza interior. Dicha filosofía, enseña a transformar los tropiezos en oportunidades de crecimiento y desarrollo personal.
En resumen, la filosofía estoica, invita a aceptar los hechos y utilizar la razón para enfrentar los tropiezos con tranquilidad, enfocado en lo que se puede controlar para alcanzar la plenitud.
Para finalizar, en lo personal, según mi humilde experiencia y las enseñanzas de mis antepasados, los tropiezos son situaciones claves para nuestro crecimiento personal. Pues bien, los tropiezos son inevitables, ellos son parte del camino de la vida que hemos elegido hacia el éxito, no un fracaso definitivo y, en ese sentido, si nos topamos con uno de ellos, hagamos una pausa por unos minutos, para hacer una introspección en preguntarnos: ¿Por qué tropezamos? Luego, podemos tener la dicha de observar, como se fortalece
nuestra capacidad de continuar tras haber fallado. De modo, que un tropiezo no define nuestro camino, solo nos recuerda que vamos avanzando. Además, no olvidemos, QUE LOS TROPIEZOS SON LECCIONES DISFRAZAS. 
   Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
¡Un abrazo lleno de paz e infinitas bendiciones!
 Por Fredis Villanueva