La victoria del voto opositor, por Ernesto Faengo Pérez
El próximo 21 de noviembre el país nacional definirá claramente entre el llamado “liderazgo opositor” y el voto opositor, este último se reflejará como voto castigo y producirá un rotundo triunfo a los sectores democráticos que difieren de las políticas del gobierno y aspiran un cambio radical en la dirección del país, De los electores inscritos en el REP, hasta ahora han manifestado su intención de participar y votar en la mega elección regional un aproximado al 60%, es decir un poco más de diez millones de venezolanos, de acuerdo con todas las encuestas más del 80 por ciento están en absoluto desacuerdo con las políticas del gobierno, acusan un agudo y prolongado deterioro en su calidad de vida, y consideran que luego de 22 años el país ha retrocedido a niveles de indolencia y pobreza como nunca antes en ningún país del mundo, este porcentaje de venezolanos ha recapacitado y están decididos a cambiar, para ello han dejado atrás las fracasadas e irresponsables propuestas que van desde la intervención armada extranjera hasta la nefasta abstención que desarticuló el luminoso futuro trazado en la arrolladora victoria electoral de 2015 y retoman la ruta electoral que nunca debieron contradecir.
El oficialismo actuará como siempre, abusando del poder del estado para utilizarlo de manera ventajista y atemorizante pero la indeclinable voluntad de cambio y la participación masiva, superior a las dos terceras partes de venezolanos será una muralla de contención y a través del voto comenzará a restituir el sistema democrático en beneficio del ciudadano y los intereses de las grandes mayorías
El 21N el voto opositor puede doblar y hasta triplicar el voto oficialista pero consecuencia de los resentimientos, la mezquindad, las imposiciones y el poco sentido común de quienes se apropiaron inconsulta e indebidamente del destino de la oposición no resulten electos todos los candidatos opositores en gobernaciones y alcaldías, los vencedores serán los más consustanciados con la gente, los más reconocidos luchadores sociales de siempre, aquellos con trayectoria y liderazgo incuestionables circunstancia que no evitará la victoria general de la oposición, la reivindicación del voto para emprender una lucha de adecentamiento del sector opositor, definición de estrategias y reconocimiento de los liderazgos reales, auténticos y de contenido popular, expresión del alma del ciudadano dueño de su destino, para reinstalar la democracia, ejercicio de una mayoría que rechaza por igual al gobierno nefasto y a los liderazgos caducos aferrados a cúpulas de poder, distanciados de la realidad nacional y centrados en sus intereses sin importar el destino nacional. Ese es el camino, abonemos el optimismo.
Dr. Ernesto Faengo Pérez


