La placita Padre Román de Cumarebo
Ernesto Rafael Perez Reyes
Hace algunos años por decreto del Concejo Municipal en Puerto Cumarebo se acordó crear un busto con la imagen de Simón Bolívar y así rendirle homenaje al prócer más grande de nuestra historia, el busto fue colocado en el medio de la llamada plaza, de la ciudad que después llegó a ser denominada plaza Bolívar, al este la Iglesia La Candelaria y al frente el comando de policía y la sede del Concejo Municipal, los hombres de la época, se quitaban el sombrero cuando pasaban debajo del busto, algunos se santiguaban y otros hasta se arrodillaban, los gobernantes de turno y las colonias extranjeras rendían homenaje al Libertador al celebrase o conmemorarse cualquier fecha significativa de la historia, era la expresión variada de un solo sentimiento, respeto, admiración y reconocimiento al venezolano más universal y quien en este pueblo había pasado su última navidad en Venezuela bailando con algunas Cumareberas y hasta denominó a su cuerpo militar ·”Batallón Cumarebo”
Años después el busto fue cambiado por una bellísima estatua pedestre con un porte elegante y varonil del Libertador y se arreglaron los árboles y los bancos y se cambió todo el piso por material de granito, es decir se puso la plaza bien bonita y se colocó la estatua de Bolívar sobre un pedestal cubierto de mármol con unas placas a los lados que identificaban los hechos y motivos de su existencia, sembraron algunos árboles que crecieron en la plaza entre ellos unas matas de mamón que eran dolor de cabeza para jóvenes que en el descuido de los mayores subían a las mismas pero al bajar eran recibidos por un policía que los llevaba al comando y era reprendido y detenido su padre o representante, jamás ese joven volvía a cometer tal travesura, era agradable y muy placentero sentarse en los bancos de la plaza de día o de noche, en las navidades la plaza se ponía full y las misas de aguinaldos eran divinamente hermosas y romanceras
Al lado de la iglesia La Candelaria fue reservada una franja de terreno para instalar un busto como reconocimiento a otro gran hombre que llegó y vivió en Puerto Cumarebo ejerciendo una acción pastoral profunda, humana e inolvidable en la iglesia católica por muchos años, el padre Román Castellanos, se diseñó la placita y se colocaron unos bancos de madera, sustituidos luego por unos de concreto y se quedó a la espera de la construcción de un pedestal para colocar el busto del Padre Román.
Pasaron los años y Puerto Cumarebo creció en población y en desarrollo, a la Plaza Bolívar le cambiaron su presencia y su significación se construyó el Boulevard, pero se dejó en el olvido el área destinada para perpetuar en la memoria de los Cumareberos aquel sacerdote bueno, noble y trabajador, el Padre Román que el pueblo cariñosamente comenzó a identificarla como la Placita
Ojala las autoridades y la comunidad zamorana tan consecuente y colaboradora sigan uniendo esfuerzos y dirijan la mirada a esta zona semi abandonada que contrasta en negativo con la imagen de nuestro templo de La Candelaria y la remozada Plaza Bolívar, que atiendan y reparen la placita, que se limpie, se construya el pedestal y se coloque el busto de aquel sencillo y bondadoso sacerdote, que se corrijan las fallas y se modernice para integrarla a esa bonita imagen que dan la Iglesia y la plaza Bolívar para saldar la deuda que tenemos con aquel sacerdote que tanto hizo por levantar el estima y la significación de Cumarebo en el contexto histórico regional y nacional.


