La OEA aprueba la declaración de Lima para combatir la discriminación
La Organización de Estados Americanos (OEA) aprobó la noche del viernes 7 de octubre la declaración de Lima al término de la LII Asamblea General, mediante la cual los estados miembro se comprometen a realizar esfuerzos coordinados para luchar contra la desigualdad y la discriminación en todas sus formas y manifestaciones.
El documento, que recoge el lema que eligió Perú para la cumbre, como país anfitrión, «Juntos contra la desigualdad y la discriminación», se enfoca en la necesidad de superar los problemas estructurales que afectan a personas pertenecientes a grupos en situación de vulnerabilidad que han sido históricamente discriminados.
Según detalló la relatora de la comisión general de la OEA, el texto inicial «contaba con párrafos pendientes relativos al enfoque de género, la orientación sexual y grupos excluidos», que finalmente fueron resueltos evitando las referencias de grupos particulares, con excepción de la mención al origen e identidad indígena y afrodescendiente.
Entre los países que presentaron pies de página a la declaración figuran Paraguay y Guatemala, cuyos representantes en el foro regional señalaron que algunos puntos contravienen sus respectivas legislaciones nacionales y mantienen terminologías que no reflejan «conceptos aceptables».
En concreto, la declaración señala la importancia de colocar a las personas en el centro de las políticas nacionales sobre desarrollo y lucha contra la desigualdad y la discriminación, adoptando medidas concretas para revertir la persistencia de las inequidades.
En esa línea, condena todo tipo de exclusión o violencia basada en motivos de raza, color, sexo, género, idioma, religión, etnia, origen, opiniones políticas o de cualquier otra índole.
Asimismo, reafirma el compromiso de los países miembro de la OEA de fortalecer la gobernabilidad e institucionalidad democrática como factor de cohesión social, así como de promover y proteger los derechos humanos de todas las personas.
También ratifica la voluntad de impulsar la inclusión y participación social, política y económica «a fin de elevar las condiciones de vida de los pueblos del hemisferio».
Con información de TalCual


