La importancia de la responsabilidad por Fredis Villanueva

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La responsabilidad es una virtud que suele ser considerada como uno de los principios humanos más importantes y se puede llevar a cabo en todos los ámbitos, desde el familiar, hasta el político, pasando por el jurídico.

El término de responsabilidad se emplea también, en aquellas situaciones en la que una o varias personas, deben hacerse cargo de una situación, de algo o de alguien.

La responsabilidad es uno de los valores más importantes en el ser humano, ya que una persona responsable en su adultez, logra conseguir los objetivos que se ha propuesto a trasvés del cumplimiento de sus deberes, obligaciones y acciones o vías que se ha asignado para llegar a sus metas. Además, este valor supone el compromiso de cumplir acuerdos, promesas y obligaciones.

La responsabilidad se manifiesta en todos los espacios de la vida, por supuesto, quienes de una u otra manera, hemos compartido por varios años en el proceso enseñanza-aprendizaje, con frecuencia en los talleres o en las aulas donde impartimos o hemos impartido clase, exteriorizamos por ejemplo: Un alumno es responsable cuando estudia y se prepara para los exámenes, un padre o representante es responsable, cuando cuida de su hijo.

Aunque suele ser un rasgo de la personalidad, la responsabilidad puede cultivarse y ser admitida como hábito. Ella está vinculada a otros valores y cualidades como la honestidad, el compromiso, la justicia y la libertad. Es un valor que permite la consolidación de la gente comprometida y sociedades más justas y ordenadas.

Existen diversos ámbitos en donde la responsabilidad, nos lleva a interactuar como persona, entre ellos podemos mencionar, la responsabilidad: social, civil, ambiental, moral, laboral, penal, paternal. De manera, que una de las principales importancia de la responsabilidad está, en inculcarles a todas las personas ese valor en la búsqueda de mejorar las relaciones interpersonales y, por ende, a la contribución armónica en una sociedad.

Por otra parte, no podemos negar que existe una diferencia abismal entre la persona responsable y la que no lo es, de modo, que la persona que carece de responsabilidad, vive sumergida en un estado de desatino, irreflexión y afectando de manera determinante resultados y rendimientos personales y grupales. Además, no cabe duda, que la falta de responsabilidad es uno de los grandes obstáculos para el éxito y el crecimiento personal.   

En cambio, la persona responsable tiene como convicción una absoluta orientación y compromiso por lograr el bienestar personal y, al mismo tiempo, de quienes la rodean, ofreciendo con frecuencia una postura empática para con las demás personas de su entorno. Eso le permite, ganarse la confianza y la credibilidad de la gente.

En mi muy humilde reflexión final, deseo sustentarla en el compromiso que tienen los padres de inculcarles a sus hijos desde su más tierna infancia, la importancia de la responsabilidad. Eso sí, los niños aprenden más con lo que ven, que con palabras y, en ese sentido, se les debe enseñar con el ejemplo. Haciéndoles saber que tienen que reconocer sus errores y que se muestren dispuestos a repararlos.

Para finalizar, educar en responsabilidad implica educar en el respeto, el entendimiento y el autocontrol.

Gracias por invertir su valioso tiempo en leerme, ojalá se sienta gratificado por la inversión del mismo.

¡Un abrazo lleno de bendiciones!

¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!

Por Fredis Villanueva.