La hipocresía, por Fredis Villanueva
El pasado miércoles 25 de agosto, el Papa Francisco, presidió en el Aula Pablo VI del Vaticano, su Audiencia General, dedicando la sexta catequesis sobre la carta del Apóstol San Pablo a los Gálatas en la que condena la hipocresía. Dicha audiencia, fue la iniciativa del tema de hoy. Así que, sin más preámbulo, pasamos a desarrollar el tema referente a la hipocresía.
El termino hipocresía proviene del griego unokpioía (hypokrisía). La hipocresía deriva de la inclinación o necesidad de esconder nuestros sentimientos o motivaciones reales a los demás, proyectando una imagen falsa o irreal de nosotros mismos.
En la Catequesis mencionada en el preámbulo: el Papa Francisco, reflexiona sobre la carta de San Pablo a los Gálatas, en la que el Apóstol regaña a Pedro por sus comportamientos incoherentes que causan división en la comunidad. En función a eso, el Sumo Pontífice afirma: “la hipocresía pone en peligro la unidad en la Iglesia por la cual Jesús mismo ha rezado”. De modo, que por eso nos alienta a no tener miedo a la verdad, ni ocultarnos detrás de una máscara ya que esto no nos permite ser nosotros mismos.
Además, resalta en Santo Padre, la persona hipócrita finge, adula y engaña, porque vive con una máscara en el rostro y no tiene el valor de enfrentarse a la verdad. Por eso, no es capaz de amar verdaderamente: se limita a vivir de egoísmo y no tiene la fuerza de mostrar la transparencia de su corazón. Asimismo, el Papa afirma: hay muchas situaciones en la que se puede verificar la hipocresía ya que a menudo, esta se esconde en el lugar del trabajo, donde se trata de aparentar amigos con los colegas, mientras la competición lleva a golpearlas a la espalda.
Para nosotros, simples mortales de a pie, quienes solamente hemos visto la fachada del Vaticano en fotos, la hipocresía es la falsedad que demuestra una persona en sus acciones o en sus palabras, fingiendo o pretendiendo cualidades o sentimientos que en la realidad, no tiene.
En la hipocresía no existe concordancia entre lo que se piensa, se hace, se escribe o se dice, esto con el objetivo de no exteriorizar nuestra genuina personalidad. De manera, que la hipocresía es engañar a los demás, sin duda, es una de las tantas formas que toma la mentira, por lo tanto, una persona mentirosa, por origen es hipócrita,
En mi muy humilde reflexión final, pienso que: la hipocresía la tenemos que considerar un antivalor, una inmoralidad, aunque aparentemos ser ejemplares y nos esforcemos por parecer mejores personas de lo que somos, a fin de cuenta, no son más que apariencias basadas en las mentiras.
Gracias por invertir su valioso tiempo en leerme, ojalá se sienta gratificado por la inversión del mismo.
¡Un abrazo lleno de bendiciones!
¡Hasta el próximo miércoles, Dios mediante!


