Opinión

La esperanza infinita

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Con base en la actitud respecto de la situación de nuestro país se pueden apreciar 5 grupos de ciudadanos. El grupo A, integrado por los venezolanos cuya pésima condición d e vida los ha aislado de la vivencia de la colectividad venezolana en busca de su sobrevivencia.

El grupo B, formado por las personas que han terminado por aceptar que la situación del país permanecerá igual de insatisfactoria. El grupo C, de las personas que esperan participar en la jornada electoral en 2024 sin conocer las condiciones de legitimidad institucional que la caractericen.

El grupo D, integrado por los simpatizantes del gobierno. Finalmente el grupo E, de los venezolanos opositores al gobierno que mantienen la lucha en procura del cambio de gobierno. Se puede aceptar que los venezolanos que rechazan la gestión del gobierno constituyen una amplia mayoría cercana a 75 %. Se aprecia la actitud del grupo E en el sentido de la esperanza que mantiene, mas allà de la incapacidad de la oposición, para superar al gobierno, algo que se puede explicar en cierta medida en su compromiso nacional con lo esencial, la libertad y la democracia.

No hay duda de la diferencia que se siente al encontrarse luchando por algo sin mayores expectativas en cuanto a la victoria, y la expectativa de alcanzar esta ultima. Una cosa es la decepción que se puede sentir al registrar que el objetivo perseguido no se esta alcanzando, ,y otra cosa es conservar permanentemente la esperanza de que se alcanzarà. Como dice Martin Luther King: Debemos aceptar la decepción finita, pero nunca debemos perder la esperanza infinita.

Obviamente se trata de un razonamiento intelectual con mayor o menor grado de fundamentación material, pero también se trata de una “especie de activo mental” que puede aumentar la capacidad para la lucha por el objetivo perseguido. En la medida en que el estado de animo es mas “constructivo” en esa medida aumenta la posibilidad de alcanzar el objetivo.

Se está frente a una realidad en la cual se perdiò algo muy valioso, la libertad y la democracia, e incluso algo que podría ser la reorientación del proceso venezolano hasta el punto de dejar de pensar que fracasaremos en cualquier iniciativa nacional que acometamos.

La perdida fue lo suficientemente grande para incluir la también la perdida del  liderazgo nacional. Se debe ver la otra cara de la moneda cual es la capacidad del gobierno para mantener su gestión ante tantísimos problemas y calamidades del pueblo venezolano, tales como alimentación, disposición de ser vicios básicos como electricidad, y agua, gasolina, derechos humanos y otros. Tambièn se debe observar la vecindad de Colombia por cuanto no se entiende bien un diálogo por la paz entre Petro y el ELN y otras fuerzas guerrilleras, cuando no mucho tiempo atrás todas estas fuerzas radicales estaban unidas contra e gobierno colombiano.

Todavìa más, se tiene que apreciar que la actuación de Rusia, China Iràn y otros grupos de intereses diversos, políticos y narcotràfico, complican en sumo grado un asunto ya de por si demasiado complejo. Al menos se cree que todavìa los venezolanos valoramos una parte importante de lo que se llegó a crear aquí, como fue el Sistema Nacional de Orquestas Sinfònicas y también PDVSA, a pesar del daño tan terrible ocasionado a la que llegó a ser una de las empresas petroleras màs importantes del mundo..Es posible creer que probablemente Josè Antonio Abreu con el mundialmente valorado Sistema Nacional de Orquestas y Coros Juveniles, y la Gente del Petròleo con PDVSA una de las empresas petroleras màs importantes del mundo, no hubieran podido culminar exitosamente sus iniciativas dada la experiencia que se ha registrado durante los años que corren.

Hoy en dìa dirían que eso no se puede realizar en Venezuela. Se puede aceptar que una parte de este tan grave problema se explica por la calidad de nuestro sistema educativo, el cual es otra realidad que había empezado a generar buenos resultados y hoy dìa se sufre mucho al ver el muy largo período de tiempo que conllevarà su vital recuperaciòn.

Es posible  aceptar que esa realidad en la cual se perdió la reorientación de nuestro proceso no este definitivamente perdida y podamos proponernos la victoria. Se repite que que se puede escuchar a Martin Luther King quien dijo que se puede soportar una decepción fintita pero que no se puede perder la esperanza infinita.