Opinión

La dignidad humana

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En mi reflexión de la semana, comienzo por decir una máxima de autor desconocido, la misma dice así: «Saber cuando retirarse es sabiduría. Alejarse con tu cabeza en alto es dignidad». Ciertamente, que la mejor retirada es aquella que hacemos a tiempo. No importa lo que la gente piense o deja de pensar de nosotros, lo importante es que nunca nos dejemos quitar nuestra dignidad. No hay que pisotear a los demás, pero tampoco, hay que dejarse pisotear por otra persona.
Así que, sin más preámbulo, la DIGNIDAD HUMANA la podemos definir como la cualidad de ser responsable y tener respeto hacia uno mismo y hacia los demás, no permitiendo que otras personas nos desgraden, porque la dignidad es un valor intrínseco e inalienable, que todos los seres humanos tenemos y, como tal, nos merecemos recibir un tratamiento respetuoso; más aún, si se trata de una dama. De modo, que la dignidad humana es un elemento esencial de la convivencia respetuosa, ya que es la expresión profunda del respeto para los seres humanos, de la empatía que existe entre todos nosotros y del valor de cada persona. Además, la dignidad es reconocida como un derecho inalienable de la actuación de los estados y las sociedades, es un valor compartido por las principales religiones del mundo; entre ellas, el Cristianismo, Judaísmo, Islamismo, Hinduismo y Budismo, las cuales reconocen que la dignidad es inherente al ser humano, porque la humanidad es la expresión de lo divino. 
Por otro lado, la dignidad humana en el sentido más amplio de la palabra, se relaciona con el desarrollo personal y las decisiones que las personas toman a lo largo de su vida.
En conclusión: La dignidad humana como columna fundamental del respeto, se exterioriza principalmente a través de la conducta, el compromiso con el entorno en el que nos desarrollamos y a la contribución a una convivencia armónica y respetuosa con los demás. 
En otro orden de ideas, en lo personal, el pasado sábado 15 de marzo, desperté con la inmensa alegría de poder darles gracias a Dios, por permitirme ver el aniversario número 73, del prestigioso y referente, Diario «La Mañana» y le pedí que con su luz, ilumine mi lucidez para continuar aportando mi granito arena en la contribución de la grandeza y seriedad del Diario, con mis humildes reflexiones, semana tras semana, con el  visto bueno, de mi gran amigo, conductor y guía de lamananadigital.com, licenciado Atilio Yánez Plaza, a quien FELICITO de sobremanera por partida doble. Una, por el aniversario del Diario «La Mañana», dos, por sus comentarios excelentementes, razonables y aceptables, en su editorial por el aniversario del Diario, dignos de estudios.
¡Un abrazo lleno de bendiciones!
Si le gustó mi reflexión de la semana, cuánto le agradezco que me ayude a compartirla.
Por Fredis Villanueva.