John Barrett insta a las empresas petroleras de Venezuela a aprovechar una «oportunidad histórica»
John Barrett, encargado de negocios de Estados en Caracas, instó este lunes a los miembros de la Cámara Petrolera de Venezuela a aprovechar la «oportunidad histórica» de transformar el país en un centro energético mundial.
«Juntos, estamos construyendo una nueva Venezuela, profundamente ligada a nuestra región», dijo Barrett durante su intervención en la cámara, citado en la cuenta de X de la Embajada de Estados Unidos en Venezuela.
El encargado de negocios consideró que el sector privado, incluyendo la inversión de Estados Unidos, es el «motor de la transformación de Venezuela en un centro energético mundial, y un pilar esencial para la estabilización y la recuperación económica».
El sector privado, incluyendo la inversión innovadora de los Estados Unidos, es el motor de la transformación de Venezuela en un centro energético mundial, y un pilar esencial para la estabilización y la recuperación económica, elementos clave del plan de tres fases del @POTUS… pic.twitter.com/J3Car7R1uQ
— Embajada de los EE.UU. en Caracas (@usembassyve) April 27, 2026
Barrett llegó a Venezuela el pasado jueves tras sustituir a la diplomática Laura Dogu, nombrada a finales de enero como encargada de negocios para reabrir la misión diplomática tras siete años de relaciones rotas.
En un mensaje publicado en la cuenta oficial de Instagram de la embajada, aseguró que su gestión estará enfocada en ejecutar la estrategia trazada por Washington para esta nueva etapa bilateral.
Plan de tres fases para Venezuela
El «plan de tres fases» de la administración Trump, diseñado en conjunto con el secretario de Estado Marco Rubio, busca guiar la transición en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro el de enero.
La primera etapa, denominada de estabilización, se enfoca en la atención inmediata de la crisis humanitaria y el control supervisado de los recursos del Estado. Bajo este esquema, Washington busca garantizar que los ingresos nacionales se destinen prioritariamente a servicios públicos y salud, bajo un marco de transparencia monitoreado por organismos internacionales y la oficina de Barrett en Caracas.
La segunda fase se centra en la reconstrucción económica, con énfasis crítico en el sector energético. Este paso contempla la apertura total de la industria petrolera a la inversión de empresas occidentales y una reforma profunda de Pdvsa para revertir años de desinversión.
Según los lineamientos de la Casa Blanca, el objetivo es restaurar la seguridad jurídica para atraer capitales extranjeros, permitiendo que Venezuela recupere su papel como proveedor confiable de energía en el mercado global mientras sanea su deuda externa.
El plan culmina con la institucionalización democrática, que tiene como meta principal la celebración de elecciones generales competitivas y libres antes de que finalice 2026. La misión diplomática liderada por Barrett actúa como el puente de comunicación directa para supervisar que se cumplan las garantías electorales y el cronograma acordado. Con este despliegue, Estados Unidos busca consolidar un aliado estratégico en la región y cerrar definitivamente el ciclo de sanciones a medida que el nuevo gobierno electo asuma plenamente sus funciones.
El Nacional


