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Indios Cospes de Tostós: 66 años venerando a la Virgen de Coromoto en el Santuario de Guanare cómo promesa

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El estado Trujillo posee grandes riquezas culturales, muchas de ellas provienen del arte ancestral, las cuales se han mantenido a lo largo de los años pasando de generación en generación.

La danza de los Indios Cospes es una manifestación cultural y religiosa que apareció por primera vez en la parroquia San José de Tostós del municipio Boconó el 11 de septiembre de 1957 de la mano del presbítero Hilarión Moreno Méndez, quien con un grupo de personas del pueblo decidió realizar algo distinto para venerar a la Virgen de Coromoto.

Esta manifestación hace referencia al indígena a quien se le apareció la madre de Dios. Luego de viajar al estado Mérida y conocer una escenificación cultural similar en homenaje a Nuestra Señora de Coromoto, Moreno decidió adaptar a un grupo de jóvenes de Tostós como los Indios Cospes y crear una danza diferente para rendir tributo a la Santa Patrona de Venezuela.

El sacerdote y el equipo organizador trajeron a Tostós un especialista en danzas, quien por varias semanas ensayó con la agrupación los Indios Coromotanos o Cospes el baile que caracteriza a la manifestación cultural.

“Con apenas unos 40 muchachos el padre Moreno los organizó, ensayó con mucha anticipación, educación y sobre todo se les inculcó el respeto hacia la virgen. Los ensayos fueron bastante rigurosos y disciplinados, pero se hacían con bastante gusto por parte de los participantes para que todo saliera de la mejor manera. Ese 11 de septiembre fue un acontecimiento en Tostós, debido a que nunca se había visto algo tan extraordinario y mucho menos en la forma en que salieron vestidos de indios. Seguidamente se tejieron las bases para apoyar al padre Moreno para que siguiera realizando este bello evento”, rememoró el señor Numa Paredes, actual director de la agrupación cultural.

Agregó que desde aquella época hasta la presente fecha se ha incrementado el número de participantes y hoy en día cuenta con 600 integrantes, entre niños, jóvenes y adultos.

Significado de la coreografía
Paredes explicó que la coreografía de los Indios Cospes de Tostós se organiza en cuatro figuras que representan los pasos de la agricultura. El primero es Ross, que significa la poda del monte, es cuando los indios bailan agachados moviendo los palos.

El segundo paso se denomina Renaná, significa el arreglo del terreno o acondicionamiento para la futura siembra, los indios danzan medio agachados pegándole al suelo con los palos. El tercero es Teba, que es la danza de la siembra y por último Majol que es la danza de la alegría por las cosechas obtenidas.

Motivado por la gran cantidad de danzantes, en la actualidad la agrupación está conformada por cuatro tribus. Tostós, integrada por habitantes del centro; Tatui, por las comunidades Tatui, Diamante, Vitichaz, Tamatuz y La Puerta; Tirandá formada por sectores como San José Abajo, Tirandá y Chamizal y por último la tribu Tomón compuesta por los sectores Loma de San José, La Vega, Altamira, Tomón, El Rodeo, Agua Clara, Piedras de Sal y La Mesa.

Indumentaria característica de la tradición
Es de resaltar que el vestuario utilizado por los Indios Cospes es confeccionado por ellos mismos con materiales como junco para la falda o guayuco, flor de caña brava para el arco y la flecha; plumas, cuero o cartón para el penacho, cabuya o pelo de la crin de caballo para la peluca, alpargatas o sandalias, pintura en polvo roja y amarilla mezclada con vaselina y los palos utilizados para las danzas son de jumangue o café.

Además de los collares y otros accesorios al gusto de cada integrante y con el material de su agrado.

El conocido médico neurólogo pediatra Antonio Berríos, quien fue por muchos años director del Seguro Social del municipio Trujillo capital, contó a Últimas Noticias su experiencia como integrante de esta tradición popular.

“Soy testigo presencial y ejecutor desde mi niñez y adolescencia de la tradición cultural y religiosa, durante varios años me vestí de Indio Cospe. Recuerdo mucho los ensayos de las danzas y el día de la celebración, el 11 de septiembre, nos levantábamos tempranito mis tres hermanos mayores y yo a pintar nuestra piel con una mezcla de vaselina con pintura muy similar al color original de los indígenas y nos vestíamos con la falda, el penacho, los collares y la peluca”, señaló.

Con gran sonrisa en su rostro recordó que los indígenas agrupados en sus tribus danzan hasta la iglesia del pueblo donde rinden los honores a la Virgen de Coromoto; luego, al culminar la santa eucaristía, los Indios Cospes se dirigen danzando por las calles de Tostós hasta la capilla de la patrona ubicada a la entrada del pueblo.

“El homenaje termina en el santuario de la Virgen de Coromoto donde se presentan los Indios Cospes con sus danzas, así como Las Jardineras, quienes vestidas de blusa blanca, falda de flores y alpargatas lanzan una lluvia de hermosas flores de diversos colores a la virgen. Así concluía la fiesta en honor a la Virgen de Coromoto en presencia de casi todos los habitantes del pueblo y comunidades rurales adyacentes de Boconó, así como visitantes de Trujillo, Valera, Caracas y muchas ciudades de Venezuela. Todo esto se hacía bajo la dirección del visionario sacerdote fundador, el padre Hilarión Moreno Méndez”, evocó Berríos.

La danza de los Indios Cospes
La danza de esta manifestación cultural y religiosa va acompañada de una especie de marcha al ritmo de los tambores, violín, cuatro, guitarra y el sonido del choque de los palos con el piso.

En este baile destacan además de los Indios Cospes de Tostós, los caciques, subcaciques, las indias, las jardineras con su tributo denominado “Lluvia de flores a la Virgen” y los músicos.

Desde hace varios años el cacique principal de la manifestación es el señor Mateo Cañizales, quien se encarga de guiar la danza y organizar a los integrantes de la agrupación junto al señor Numa Paredes.

“Al final de la tarde del 11 de septiembre en la gruta de la Coromoto el cacique mayor reza la oración del Ave María en latín, griego y arameo que le enseñó el padre Moreno al primer cacique de los Indios Cospes de Tostós hace 66 años; acto seguido Las Jardineras arrojan los pétalos de rosas que portan en sus cestas bajo el acompañamiento musical, allí concluye el festejo a la Virgen María, en la advocación de la Santísima Virgen de Coromoto, Patrona de Venezuela”, indicó.

Promesa a la santa patrona de Venezuela
El viernes ocho de septiembre el Santuario Nacional de Nuestra Señora de Coromoto en Guanare, estado Portuguesa, recibirá a la Sociedad Nuestra Señora de Coromoto de Tostós acompañada de los Indios Cospes.

“Tenemos cerca de 38 años rindiendo homenaje a la Virgen de Coromoto en Guanare. Esto lo hacemos por promesa y en agradecimiento por favores recibidos”, afirmó Paredes.

Más de 600 niños, jóvenes y adultos mantienen la veneración a la patrona de Venezuela en Tostós, una manifestación que ha recorrido Trujillo y se ha presentado en Mérida, Valencia, Miranda y Guanare.

“La función social de esta agrupación cultural es que es abierta al público, todo aquel que quiera participar es bienvenido, a la vez ayuda a que esta actividad se mantenga viva en nuestra parroquia y que no se pierdan las tradiciones”, finalizó Paredes.

El 11 de septiembre de 2019 los Indios Cospes de Tostós fueron declarados Bien de Interés Cultural de la Nación y del municipio Boconó, una designación que llenó de orgullo al pueblo boconés y lo invita a mantener esta tradición año tras año.

Con información de UN