Hallacas en Cumarebo … Por: Dr. Ernesto Faengo Pérez
El diciembre cumarebero es para nosotros quienes tenemos la dicha y bendición de Dios de habitar este hermoso conglomerado falconiano una época literalmente distinta a todas las otras celebraciones del año, a pesar de la positiva fama que tiene Puerto Cumarebo de, sus atractivos naturales, sus hermosas mujeres, sus talentosos artistas, cultores, deportistas, profesionales su gente amable, hospitalaria, querendona y parrandera que de por si lo hace sentir como orgullo propio a los que conviven en su seño igual que los extraños sienten una particular atracción por este pueblo, el mes de diciembre es diferente, es el sentir en lo más profundo del ser a la familia, es el mes de las misas de aguinaldos, los reencuentros familiares, la evocación de los amigos de siempre, es un espíritu de solidaridad expandido, las ganas de compartir un trago, una cerveza y fomentar promesas, esperanzas, alegría, muchas alegría y confianza de un nuevo porvenir, de un mejor año para todos,
Además de todo eso que se entroniza en nuestra alma, el elemento primordial accesorio para nuestro cambio de actitud y fomentar el espíritu de fin de año alegre y bonachón es la fiesta del 24, mejor dicho, la cena de navidad donde privilegia el menú ese plato tradicional de la cocina venezolana que denominamos hallaca.
Para los cumareberos una hallaca no es cualquier cosa no, una hallaca es el símbolo de la unión familiar, es la expresión más alta y sublime de la concertación entre varias generaciones que alrededor de una mesa imbuida del sabor de un aguinaldo, una gaita, una canción de Billos, acorde adornada con los diversos ingredientes de este magnífico plato criollo se disponen para acometer entre todos ese mágico proceso de elaborar una hallaca donde cada miembro de la familia dio su opinión, puso su experiencia sumaron y dispuso algo de su ser, para concluir en la mejor, hallaca del mundo inclinados por la tradición de la receta oculta y única de la abuela o de mi mama, esa noche decembrina culmina disfrutándola con ensalada de gallina, pan de jamón, un buen y trago de ron venezolano y la expresión orgullosa y unánime de la familia !¡No hay hallaca como esta!
A pesar de las dificultades e incertidumbre que afectan la familia venezolana, los cumareberos siempre tenemos razones, excusas y motivos para compartir y animar nuestra esperanza de un mañana mejor, por muy limitada que sea el ingreso la familia zamorana se la ingenia y la tradición no se deja perecer, sobreponerse a las penurias esperando un año nuevo cargado de energía positiva y nuevas fuerzas para avanzar, celebramos las fiestas de fin de año, invocar la bendición del niño Dios. Dar gracias a la vida por estar y continuar promoviendo la unión y esforzarnos para hacer cada día un mejor Cumarebo, una gran familia, y de Venezuela, un gran país.
Feliz navidad. Feliz año 2023


