Había un infiltrado en la residencia del presidente de Haití

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Un detenido y acusado por el magnicidio del presidente haitiano Jovenel Moise habló, se trata del soldado retirado de nacionalidad colombiana, Juan Carlos Yepes Clavijo, contó que el mandatario tenía un infiltrado en la casa donde residía, quien dio la señal para iniciar el ataque.

Son muchas las interrogantes sobre el asesinato de Jovenel Moise. Lo que ocurrió está lejos de considerarse un caso cerrado, ya que la autoridades haitianas siguen interrogando a los implicados.

Las citaciones a Fiscalía del primer ministro Claude Joseph y del jefe de seguridad del presidente Dimitri Hérard, fueron solo el inicio.

Además de eso, el día del operativo se sumaron policías haitianos para participar en el crimen.

De ser cierto, sus palabras responderían una de las incógnitas del caso, ya que las autoridades cuestionaban cómo lograron entrar a la casa sin resistencia.

Inicialmente se ha señalado a Dimitri Hérard por ser el responsable de la seguridad. Él se negó a asistir al interrogatorio, por lo que fue detenido.

Se desconoce si Yepes Clavijo reveló quién era el infiltrado.

«Si eres responsable de la seguridad del presidente, ¿Dónde estabas? ¿Qué hiciste para evitarle ese destino?», insistía el fiscal haitiano Bedford Claude, que investiga desde el inicio la posible participación de Hérard, replicó.

Un viaje supuestamente engañoso

Son varios los nombres que resuenan en el caso como presuntos involucrados.

Christian Emmanuel Sanon es uno de ellos. El médico se habría reunido en noviembre del año pasado en la sede de la compañía de seguridad de CTU Security en Miami con otros interesados en ver caer a Moise.

Aquí es donde coincide parte del testimonio del soldado retirado con una de las hipótesis que se manejaban días atrás. Juan Carlos Yepes Clavijo indicó que llegó a Haití creyendo que iba brindar seguridad a Sanon, quien desde 2011 no ocultaba sus intenciones de ser presidente.

Él aseguraba ser el mandatario ideal, usar las riquezas del país para supuestamente sacarlo de la pobreza.

Lo primero que recibieron él y los demás involucrados fueron chalecos negros.

Cuenta que se los entregaron en un casa privada en los primeros ocho días de haber llegado al país caribeño. Un grupo de implicados fue trasladado a un hotel y otro grupo permaneció en una residencia.

Entrenaron por varios días mientras les aseguraban que ayudarían a ejecutar una captura.

Durante esa reunión, fueron «informados de que iban a detener al presidente haitiano».

También estaban en el encuentro Emmanuel Sanon, el sargento retirado del Ejército colombiano Duberney Capador y Germán Rivera, excapitán que quedó detenido.

Este último habría recibido 50000 dólares para la organización del viaje; pero no hay información sobre quién proveyó el dinero.

No obstante, «varios días antes, al parecer tres, Joseph Felix Badio (…) le indica a Capador y Rivera que lo que tienen que hacer es asesinar al presidente de Haití», agregó Vargas, director de la policía colombiana.

Con información de La Nación