Falta de transporte complica la vida a comunidad en Anzoátegui
Cuando el reloj marca las 5:00 am comienza la travesía. Se llaman unos a otros, se aseguran de que todos sus implementos estén en el bolso y empieza la caminata.
El destino es el Liceo Francisco de Miranda, ubicado en la calle Principal del sector Valle Lindo de Puerto La Cruz.
Pero antes deben hacer un recorrido de más de una hora, en el cual se enfrentan a diferentes riesgos que hay en la carretera: ser atropellados por algún vehículo, posibles ataques de culebras que habitan en las zonas boscosas y lesiones productos del mal estado de la vialidad.
Pese a eso, cada joven se arma de valor y se esfuerza por cumplir su primera tarea del día: llegar sano y salvo al plantel, donde recibirán clases a partir de las 7:00 am.
Esta es la rutina que cumplen a diario -en temporada escolar- la mayoría de los estudiantes de bachillerato que residen en el caserío San Pedro de las Peonías, situado en la zona rural del municipio Sotillo.
¿El motivo? Desde hace más de ocho años no hay un servicio tradicional de transporte urbano.
«Muchos se van a las 5:00 de la mañana, mientras que otros han dejado de estudiar por lo riesgoso que es trasladarse así, además no todos cuentan con los recursos para pagar una moto que los lleve. Es lamentable, un niño sin educación es un ser incompleto», expresó la moradora Andreina Planchart.
El ama de casa agregó que varios padres optan por acompañar a sus hijos, al menos, hasta ciertos tramos donde hay más riesgos de ser atacados por culebras.
«Pero igual es complicado, se necesita transporte. Los chamos bajan caminando y se regresan igual a pleno mediodía. También tenemos ahora entre 15 y 18 niños que pasaron para el turno de la tarde y les toca bajar al mediodía y regresar en la tarde, que es cuando está lloviendo. Siempre llegan aquí empapados», acotó.
Con información de El Tiempo


